El pasado de las Islas Canarias es una incógnita para la mayoría de españoles. Sabemos el nombre de sus pobladores nativos, los guanches, que el archipiélago se conquistó en el siglo XV y poco más. Quizás en las propias islas su conocimiento al respecto sea superior, pero el abandono del yacimiento de Zonzamas no invita a pensar en esa línea. Este lugar, sito a las afueras de Arrecife, Lanzarote, albergó un poblado habitado con intervalos desde el quinto hasta el decimoctavo siglo por lo menos. Las crónicas cuentan de un palacio y un rey Zonzamas, teniendo el primero muros ciclópeos que hoy cuesta bastante imaginarse. Las excavaciones dan fe de grandes hallazgos arqueológicos que, para nosotros legos, se quedan en casi nada. Para empezar los habitantes de esta isla no eran guanches sino majos o mahos. Dícese que eran gente que medía lo correspondiente al metro setenta en hombres y casi sesenta en mujeres, y el dato es llamativo porque en plena edad moderna aquellos tipos serían los holandeses del 2021. Como todos los pobladores primigenios del archipiélago, se emparentaban con los beréberes africanos y su cultura, primitiva, nos ha dejado como imagen más representativa el ídolo de Zonzamas, una pieza monolítica con rasgos de mujer que haría las delicias de Brancusi. El poblado, que se ha seguido excavando desde hace décadas, arroja unas estructuras llamadas queseras, algo así como unos canales de piedra basáltica que pudieron ser cualquier cosa: desde depósitos de agua hasta cubículos ceremoniales. Como puede intuirse, poquísimo se sabe de esta cultura que ha dejado grabados en la roca o petroglifos y de la que, curiosamente, casi no se conocen enterramientos. Por eso, el hallazgo reciente de dos neonatos en Zonzamas (esqueletos, se entiende) arroje quizás algo de luz sobre la cultura de los mahos. Con ese propósito empezó a construirse un moderno museo en 1997. El edificio, un polígono horizontal de hormigón semienterrado, en mímesis con el entorno pero también en sintonía con las casas semienterradas del poblado, quedó a medio hacer como tantas cosas. El interior albergaría piezas bañadas por la luz filtrada; la terraza brindaría hermosas vistas sobre el mar de lava que caracteriza el relieve isleño. El museo sí, paliaría un poco nuestra gran ignorancia sobre mahos y legendarios reyes prehispánicos. Pero no. Cuesta entender algo voluntariosamente, así que imaginen sin museo. 

 

El conjunto arqueológico de Zonzamas está en la Lista Roja desde el 18 de febrero de 2021. ¿Cuándo engrosará la Lista Verde?

 

Foto de la izquierda: De Ruth Medina Hernández – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0

Foto del centro: De Wolfgang Sauber – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0