“Cuando tu vida no es el arte, ES ARTE”

 

Explosión de urbanismo en vertical y horizontal

visto desde el punto de fuga metafísico e infinito

acariciante de tan perfecta imagen, luz sorpresiva.

 

Radiante color, sobrio, iluminante e iluminado

amanecido de la suavidad de la paleta inquebrantable

basada en el pasar del tiempo, en el instante

óptimo, punto exacto de luz, de día y de luna

sujeta a la creación impecable e implacable

ojos de barriada, de ciudad, de infinito.

 

Acerosos y acerantes nervios a la rueda del volante

rítmico de la acción arriesgada, doble, inquietante

toma tras toma, literatura, poesía, verso y poema

imagen viva del lienzo, la fotografía y la escultura

sutil, sensible, sobresaliente en todos los quehaceres

teñidos con un punto de arrolladora dulzura

acompañante del término en mayúsculas de ARTISTA.