Me siento al borde de aquella roca
donde aquella madrugada
cantaba el mar a tu espalda
sonando las olas, brillando la luna
latió, entonces, el amor incandescente
recordando tu húmedo beso
palpitando, en mi palpitante corazón.
Busqué, entonces, la estrella más brillante
y deslumbrándome, como tus ojos,
descubrí, entonces, que más ya no puedo.
Ya no puedo más.
Ya más no puedo,
ya no me basta con enviarte
en el sol ardiente mi amor apasionado
ni en el cielo que pintó
con su azul tus ojos,
tu tan exacta mirada.
No puedo decírtelo más
con la música alegre del rocío
ni con la melancólica
madrugada enamorada.
No puedo decirte más
con mis sutiles palabras
y mis enloquecidos versos,
pobre carpintería de poesía,
que te quiero.
Me delató el Rocío
y cautivó bajo tu mirada
mi corazón dormido
que entonces
soñaba con tu llamarada.

SOCIO SH23
Actor, locutor, amante de la poesía con un algo de poeta y buen «decidor» de versos.







