Suponemos que no fueron conscientes. No es lo mismo asestar una cuchillada feminista a la Venus del espejo o un martillazo esquizoide a la Pietá de Miguel Ángel, que pintarrajear de grafitis unos megalitos milenarios. Estos últimos son de piedra y están a la intemperie. Y nos lo conoce casi nadie pues no son de sello Stonehenge, (aunque el megalitismo se extendió por toda Europa). De hecho, los descubrió en 1966 José María Luzón, quien veinte años largos después sería director del Arqueológico Nacional, cima de todo arqueólogo patrio, y del Museo Nacional del Prado, cima de todo español que se vista por los pies a secas. El yacimiento llevaba allí montado, en las cercanías de Valverde del Camino, Huelva, desde el Calcolítico o Edad de Cobre, III milenio. Siete conjuntos de dólmenes y menhires, en un kilómetro cuadrado, toditos orientados al este, como mandan los cánones y los buenos solsticios. Dólmenes que aún impresionan a pesar del desgaste y el vandalismo de los jóvenes de la ESO, con o sin título. El término vandalismo carga aquí injustamente las tintas sobre los vándalos, tribu germánica de mala fama, que nunca hubiera tenido tan mal gusto. Decapitar estatuas clásicas era otra cosa; al menos en ello había un mensaje.  Los de los Gabrieles que se hallan en mejor estado, aún conservan los monolitos verticales, llamados ortostatos, y los superiores, que cubren el corredor que conduce a una cámara. De eso versan los dólmenes, de lugar ceremonial de enterramiento. El conocido como de la Encina es el mejor conservado y  guarda todavía parte del túmulo que lo cubría y del anillo que lo delimitaba. Descrito aquí parece poca cosa, pero la imagen de aquellas primeras sociedades trasladando piedras ciclópeas de miles de kilos y alineándolas con el sol, nos emociona mucho en la Lista Roja. Los Gabrieles es, además, un paraje hermoso y algo recóndito, y nos preguntamos cómo demonios llegaron hasta él los vándalos del grafiti. No sería a caballo. Para hallar la destrucción del patrimonio no es necesario dinamitar Palmira. Basta con comprar un spray y no haber aprendido nada en Primero de la ESO. 

Los dólmenes de los Gabrieles están en la Lista Roja desde el 10 de febrero de 2021. ¿Cuándo engrosarán la Lista Verde?

Foto central: Francisco Córdoba García