Cosa notoria es que los madrileños sean descastados. Rompeolas de todas las Españas, Madrid absorbe tantas procedencias que parece dejar sus bondades al interés de los turistas, y que sus verdaderas gentes, si estas existieron, desconozcan las Descalzas, la Florida o la Encarnación. Todo aquel que se vista por los pies ha subido por Cea Bermúdez y visto, que no mirado, un mastodonte en ladrillo y piedra con apariencia de parque de bomberos.  Construido para dar solución al gran problema de movilidad tras la Guerra Civil, el Parque Móvil del Estado nació a la más pura guisa autárquica en las lindes de Chamberí. Concebido como ciudad dentro de la ciudad albergaba, además de talleres y monumental garaje de vehículos oficiales, el poblado de San Cristóbal, patrón de los conductores. Economato, iglesia, cine, teatro, escuela, además de fincas de viviendas que ahí siguen, hoy en privilegiada zona de gentrificación alarmante. Nosotros, madrileños algo gatos, pasábamos delante con la mosca de saber qué era todo aquello. Hoy descubrimos que el PME esconde en sus entrañas el único sistema de doble rampa helicoidal de España que, dicho así, no parece gran cosa, pero visto en fotografía, nos impacta por moderno, cinematográfico y casi futurista. Los chóferes del franquismo practicaban la arquitectura menos gris de la capital de España. Un cambio en el PGOUM de 1997 permite derribarlo para hacer viviendas, manteniéndose sólo como BIC la impresionante rampa de revista de arquitectura, homologable a la FIAT de Lingotto, cuentan los entendidos.  A ver cómo salvan la rampa, funcional, si derruyen el garaje. Ad astra per aspera! Asociaciones de vecinos y grupos de expertos luchan por concienciar a los irreductibles madrileños. Cosa similar se hizo con las cocheras de Cuatro Caminos, ay, y se perdió la batalla. En recuerdo de estas últimas diremos que su tejado en zigzag, quizás diseñado por Antonio Palacios, también lo encontramos en el Parque Móvil. Leemos cosas divertidas del enorme complejo, como que el mirador acristalado que corona la fachada principal, era el domicilio del director. Olvidábamos decir que la colonia alojaba a las familias de mecánicos y conductores. El coche que voló por los aires en Claudio Coello pernoctaba en estas cocheras. José Luis Pérez Mogena, el chófer que llevaba a Carrero Blanco, vivía en este poblado. Lo dice su hijo en El desafío: ETA, serie documental que aborda esa página oscura de nuestra historia y que, recordando el parque móvil, nos lo parece un poco menos.

El edificio Parque Móvil del Estado acaba de entrar en la Lista Roja (4 de octubre de 2021), ¿cuándo engrosará la Lista Verde?

La foto de la izquierda, que muestra a José Pérez Mogena, es de COVITE.