La UNESCO define el patrimonio cultural inmaterial (PCI) como: “los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes- que las comunidades, los grupos y los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural”.

La UNESCO ha desarrollado un intenso trabajo a lo largo de las últimas décadas en pro del patrimonio intangible. Dicha labor tiene sus principales hitos en la Recomendación para la Salvaguardia de la Cultura Popular y Tradicional de 1989; el programa de los Tesoros Humanos Vivos y el proyecto del Libro Rojo de las Lenguas Amenazadas del Mundo, desarrollados a partir de 1993; el programa de las Obras Maestras del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, desarrollado entre 1997 y 2005; y la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial aprobada en 2003, que entró en vigor tres años después.

La Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, es el instrumento jurídico internacional que trata de dar respuesta a las posibles amenazas sobre este patrimonio. Los países que ratifican la convención – denominados Estados Partes – se obligan a salvaguardar el patrimonio cultural inmaterial presente en su territorio.

España ratificó la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial en 2006 y desde entonces, se ha llevado a cabo un trabajo muy activo, con el resultado de once manifestaciones inscritas en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial y tres proyectos inscritos en el Registro de buenas prácticas de Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, convirtiéndose de esta manera, en el cuarto país con más elementos reconocidos.

La Convención establece tres listas:

1)Lista Representativa del PCI de la Humanidad, integrada por expresiones que ilustran la diversidad del patrimonio inmaterial y contribuyen a una mayor conciencia de su importancia.

EJ: En la región pirenaica las fiestas del fuego tienen lugar todos los años durante la noche del solsticio de verano. Cuando cae la noche, los habitantes bajan con antorchas encendidas desde las cumbres de las montañas hacia sus pueblos y ciudades, prendiendo fuego a toda una serie de fogatas preparadas a la usanza tradicional.

Al día siguiente por la mañana, los vecinos recogen las brasas y cenizas de las fogatas y las llevan a sus hogares y huertos para protegerlos.

2)Registro de las mejores prácticas de salvaguardia, que se compone de programas, proyectos y actividades que mejor reflejen los principios y objetivos de la Convención.

EJ: “Metodología para realizar inventarios del patrimonio cultural inmaterial en reservas de biosfera “– La experiencia del Montseny:  Objeto, identificar el patrimonio cultural inmaterial en una reserva de biosfera y confeccionar inventarios, se llevó a cabo en el territorio de la Reserva de Biosfera y Parque Nacional del Montseny (Cataluña)

3)La Lista del PCI que requiere medidas urgentes de salvaguardia. Las inscripciones en esta Lista contribuyen a movilizar la cooperación y la asistencia internacionales para que los actores interesados puedan tomar medidas de salvaguardia adecuadas.

EJ: El silbo turco ha conseguido entrar en esta lista, ya que está en peligro de extinción como el silbo herreño que todavía no ha conseguido esa protección. Aunque las comunidades son conscientes de la importancia cultural del silbo, la evolución socioeconómica y tecnológica –en particular la aparición de la telefonía móvil– ha reducido el número de regiones y de personas que lo practican. Las generaciones más jóvenes se desinteresan por este elemento del patrimonio cultural, que corre el riesgo de irse despegando poco a poco de su entorno natural y convertirse en una práctica artificial. A pesar de estos peligros, las comunidades interesadas han contraído el compromiso de promover el silbo a nivel nacional e internacional y siguen transmitiéndolo.

Las leyes de patrimonio estatal y autonómicas deben adaptarse a la Convención a raíz de su ratificación por España y su consiguiente incorporación al ordenamiento jurídico español.

La Unesco en España

En España se empezó a trabajar en un sistema de salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial en el año 2011, en el que se materializó el Plan Nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial. El Plan Nacional está destinado a desarrollar con las distintas Administraciones Públicas, una programación coordinada de actividades, en función de las necesidades del patrimonio cultural inmaterial:

EJ: Inventario en Navarra financiado por del Plan Nacional de Salvaguarda del Patrimonio Inmaterial, entre las 1189 manifestaciones culturales inmateriales se incluye  el carnaval de Ituren y Zubieta.

Se celebran generalmente, el lunes y martes siguientes al último domingo de Enero, Ituren es una pequeña localidad de algo más de 500 habitantes. Zubieta también es una pequeña localidad de unos 300 habitantes. El acto central lo componen sendos desfiles de los Zanpantzar, que se realiza por las calles de Ituren el lunes, y por las de Zubieta el martes.

En este acto festivo, participan los vecinos de ambos pueblos, recorriendo las calles ataviados con abarcas, enaguas de puntillas, pellizas de oveja por cintura y hombros, pañuelos de colores al cuello, gorros cónicos con cintas, y un hisopo de crines de caballo en su mano derecha. Se dice que los joaldunak, haciendo sonar sus cencerros al unísono, ahuyentarán a los malos espíritus y despertarán las energías adormecidas de la tierra. Ten cuidado pues los demás personajes que participan en este carnaval suelen manchar a los visitantes con harina, barro, serrín y otros elementos.

Entre otras medidas se creó la Ley 10/2015, de 26 de mayo, para la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial:

La ley se limita a perfilar unas líneas generales, fija un concepto básico y general de patrimonio inmaterial, determina los principios y derechos fundamentales implicados en el presente patrimonio, establece los mecanismos administrativos y orgánicos, y regular los instrumentos operativos de actuación  que, de acuerdo con la Convención de la UNESCO, pueden ser de gran ayuda para una mejor salvaguardia y conocimiento del patrimonio inmaterial.

Algunas de las medidas que regula y propone la Ley, es la Declaración de Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, EJ: La Semana Santa, El Carnaval, La Trashumancia, La cultura del esparto o el toque manual de Campanas.