La función de la conservación y la restauración -mantener vivos los bienes culturales que hemos heredado de nuestra historia- podría decirse que es algo conocido por todos, ¿Pero en realidad es así? Para las personas involucradas o interesadas en el mundo de la cultura es un ámbito relevante, pero se puede afirmar que esa importancia e incluso el propio conocimiento sobre esta disciplina se han quedado dentro del ámbito cultural y profesional.

Tanto la conservación como la restauración juegan un papel fundamental dentro del ecosistema cultural, ya que protegen y difunden los bienes culturales que representan nuestro pasado y que por lo tanto definen nuestro presente. Además, esta actividad profesional aporta otro tipo de valores o impactos importantes como son el económico, al revalorizar la obra restaurada y mostrarla en un mejor estado, el social, adecuando la obra para el disfrute de la sociedad, y el científico, investigando e innovando en técnicas de avance tecnológico.

La función de restaurar el patrimonio tiene un valor importante, y por lo tanto su difusión debería de tener la misma importancia. Una difusión con un doble objetivo: por un lado, socializar el bien cultural restaurado y por otro poner en valor la aportación cultural del trabajo de restauración. Ello ayudaría a concienciar a la sociedad de la importancia de nuestro patrimonio cultural y de su cuidado. Sin embargo, la realidad es que queda trabajo por hacer, sobre todo en lo que se refiere a la importancia de la labor de restauración y de su necesario nivel profesional para su ejercicio.

Prueba de ello son varios ejemplos de bienes tratados sin conocimiento y cuidado que, por desgracia, han terminado destrozados y en un estado irreversible. Entre estos ejemplos encontramos el famoso caso del Ecce Homo, en la localidad de Borja (Zaragoza), donde una voluntaria del Santuario de Misericordia decide “restaurar” el cuadro de Elías García Martínez, dejando la imagen totalmente desfigurada. La obra fue estudiada por un equipo de expertos tras el accidente, afirmando que el daño era irreversible (Huerta, 2012). Otro ejemplo de este tipo ocurrió en Galicia, concretamente en el municipio de San Cristovo de Cea (Ourense), donde unos operarios intervinieron en un dolmen de 6.000 años, forrándolo de cemento con la creencia de que era un viejo merendero. La identidad de los operarios se desconoce, pero el caso se llevó a la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo (Domínguez, 2015).

Lamentablemente, son estos casos negativos en los que la labor de restauración se ha convertido en noticia y comentario social.

Sin embargo, afortunadamente, en las últimas décadas se ha apostado por diversas iniciativas creativas para mostrar a la sociedad el trabajo del proceso de restauración de los bienes culturales. Un buen ejemplo de ello es el proyecto que se lleva a cabo en la Catedral de Santa María de Vitoria-Gasteiz desde 1999. El proyecto, titulado “Abierto por obras”, tiene como objetivo mostrar al público el proyecto de intervención que se está realizando en este valioso patrimonio de la ciudad. Es un proyecto basado en visitas guiadas, donde el público comparte el espacio de la iglesia con los arqueólogos, restauradores y otros profesionales del proyecto, con el fin de ver y descubrir el trabajo que realizan (Fundación Catedral Santa María).

Otro buen ejemplo de la difusión de la restauración es la exposición que creó el Museo Bellas Artes de Bilbao en 2014. El museo inauguró una exposición basada en el análisis de las dos obras que posee del artista El Greco: San Francisco en oración ante el Crucificado y La Anunciación. En esta muestra enseñan el interior de ambos cuadros con radiografías e infrarrojos, mostrando las intervenciones de las obras a través de los años (El País, 2014).

También hay iniciativas de este tipo a nivel internacional, como por ejemplo el “reality show” que organizó el museo D’Orsay de París. En 2016, el Museo D’Orsay quería incluir la pintura Las mujeres galas del artista Auguste-Barthélemy Glaize en la colección del museo. La obra necesitaba ser restaurada, pero en lugar de presentar la obra intervenida, el museo decidió mostrar el plan de restauración en directo en la misma sala de exposición, con el objetivo de enseñar al público el procedimiento. Alrededor de la obra se instaló una cámara de vidrio para que los visitantes pudieran ver en directo el trabajo realizado por los profesionales (Carvajal, 2016).

Es evidente que el patrimonio cultural es un elemento importante en nuestra sociedad, porque define nuestra historia, cultura e identidad, y por lo tanto también lo es su cuidado. La restauración, el trabajo de las personas profesionales de la restauración, no debería quedarse recluido en los talleres, museos y archivos, a espaldas del público, sino que debiera de ser puesto en valor y mostrado para poder difundir su función e importancia dentro del ecosistema cultural y su aportación a la sociedad, para que cada persona pueda valorar el trabajo realizado y por lo tanto respetar más el patrimonio cultural que nos pertenece a todos. Es evidente que queda trabajo por hacer de cara a que el trabajo de restauración y la profesión de restaurador sean más conocidos y mejor considerados por la sociedad y sobre todo por parte de los profesionales de la cultura.

NOTA: este artículo ha sido ofrecido por ESACH Madrid.

 

Bibliografía/Webgrafía:

Carvajal, D. (2016). En el Museo de Orsay la restauración en vivo se transforma en un ‘reality show’. The New York Times.

Dherbeys (2016). Restauración del cuadro “Las mujeres galas” en el Museo D’Orsay [Foto]: http://www.musee-orsay.fr/es [Consultado el: 13-01-2021].

Domínguez, K. (2015). Unos operarios confunden un dolmen de 6.000 años con un merendero y lo reforman . El Correo.

El País. (2014). La visión interior de los ‘Grecos’ del Museo de Bellas Artes. El País.

Fundación Catedral Santa María. (d.g.). Restauración del Patrimonio: https://www.catedralvitoria.eus [Consultado el: 13-01-2021].

Huerta, R. (2012). La restauración de un eccehomo se convierte en un sainete mundial. El País.

 

Descripción imagen:

Restauración del cuadro “Las mujeres galas” en el Museo D’Orsay. (Dherbeys, 2016).