El cine como tal se empieza a difundir a principios del siglo XX, pero el vídeo no se difunde ni se da a conocer de manera masiva hasta la década de 1960, cuando los artistas cinematográficos lo empiezan a utilizar.

Por tanto, es a partir de esos años en los que se empiezan a realizar vídeos de todo tipo, ya sean artísticos, docentes o, incluso, montajes. Y, además, gracias a las vanguardias, se empiezan a considerar obras de arte, junto con el cine, y se empiezan a interesar por ellos los museos, guardándolos e introduciéndolos en sus colecciones.

No obstante, tal y como indica Rotaeche González de Urieta la catalogación y recogida de información del vídeo como patrimonio artístico cinematográfico es sumamente complicada porque los datos que ofrecen estos vídeos son incompletos por la dificultad de visualizar estos vídeos, y los catálogos realizados en los diversos museos tienen fallos por esta difusa información.

Otro de los grandes problemas de los catálogos museísticos del patrimonio artístico cinematográfico es que los términos utilizados están equivocados -audiovisual, vídeo digital…- o se usan en momentos equívocos. Para eso nos podemos apoyar en el Tesauro y Diccionario de objetos asociados a la expresión artística, escrito por Isabel Lafuente y publicado por el Ministerio de Cultural en el año 2013, pues en sus páginas guarda la nomenclatura correcta para catalogar estas obras.

No obstante, el gran problema de este diccionario es que no introduce algunos términos que son obligatorios para la catalogación correcta de este patrimonio, como es, entre otros: copias de exposición o máster, para referirse a una copia del vídeo desechable o a la primera copia realizada. Además, otro problema del patrimonio cinematográfico de los museos en España es que no hay un gran número de obras en los museos contemporáneos de este tipo.

Un ejemplo claro de ello es que en el Museo Guggenheim de Bilbao, uno de los museos de arte contemporáneo más importantes de España, la presencia de este patrimonio es casi inexistente -de 124 obras que tenía el museo en el año 2011 solo tres eran vídeos o patrimonio cinematográfico-, cuando el cine y el vídeo es uno de los mayores ejemplos de arte contemporáneo.

Por lo tanto, como se ha podido ir viendo a lo largo del artículo, hay dos grandes problemas en la musealización del patrimonio cinematográfico: su desconocimiento y su mala catalogación, estando, como dice Rotaeche González de Ubieta “infravalorados e infracatalogados” cuando el estudio del cine ayuda a entender y a estudiar las experiencias cotidianas de gente anónima, a recordar a los olvidados de la historia y a recuperar la memoria y crear una memoria colectiva en la sociedad.

Así, algunas soluciones que se podrían dar, y que se están realizando en estos últimos años, es redactar un catálogo único para este tipo de patrimonio, realizado a partir de un grupo de expertos en el tema, no solo de una persona, como en el Tesauro del Ministerio de Cultura antes mencionado.

Tras la redacción de las normas del catálogo común se deberían remodelar los antiguos catálogos de los museos que tengan patrimonio cinematográfico en sus colecciones y ampliarlas con este tipo de obras, pues tienen un gran valor y significado en la sociedad actual. No guardar estas cintas, películas y vídeos en un cajón del museo sin que nadie las haga caso por la dificultad de catalogarlas.

Bibliografía

  • ARMENTA-LAMANT DEU, Ana, “El cine de lengua hispánica entre 1950 y 2016 en los libros de texto franceses: retos metodológicos al servicio del conocimiento sociocultural” en BANDANELLI RUBIO, Ana María, et al. (coords), XIX Coloquio Historia de la educación. Imágenes, discursos y textos en historia de la educación. Retos metodológicos actuales, Madrid, Universidad de Alcalá, 2017.
  • NOVILLO LÓPEZ, Miguel Ángel, “La aplicación didáctica del cine en el aula”, Padres y maestros, 383 (2020, 19), pp. 19-24.
  • ROTAECHE GONZÁLEZ DE UBIETA, Mikel Imanol, “El cine y el vídeo en las instituciones museísticas españolas. Conflicto de catalo­gación y presentación”, Icono 14, (2014, 12), pp. 441-474.
  • TRINIDAD LA FUENTE, Isabel, Tesauro y diccionario de objetos asociados a la expresión artística, Madrid, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 2012.