<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Hispania Nostra de Autor</title>
	<atom:link href="https://deautor.hispanianostra.org/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://deautor.hispanianostra.org/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Mon, 02 Mar 2026 16:57:16 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.7.1</generator>

<image>
	<url>https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2020/11/logorojo150.png</url>
	<title>Hispania Nostra de Autor</title>
	<link>https://deautor.hispanianostra.org/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>La toponimia, patrimonio inmaterial de Puente Genil</title>
		<link>https://deautor.hispanianostra.org/la-toponimia-patrimonio-inmaterial-de-puente-genil/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Francisco Gómez de Tejada]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 02 Mar 2026 16:53:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Totum revolutum]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://deautor.hispanianostra.org/?p=39272</guid>

					<description><![CDATA[<p>Desde hace ya algunas décadas, tenemos conciencia de que más allá de la materia existen diversos elementos capaces de transmitir unos valores patrimoniales que la sociedad reconoce como propios y decide conservar y transmitir a las generaciones venideras. El patrimonio cultural inmaterial demuestra que esos valores no dependen únicamente de lo construido, sino que también</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/la-toponimia-patrimonio-inmaterial-de-puente-genil/">La toponimia, patrimonio inmaterial de Puente Genil</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Desde hace ya algunas décadas, tenemos conciencia de que más allá de la materia existen diversos elementos capaces de transmitir unos valores patrimoniales que la sociedad reconoce como propios y decide conservar y transmitir a las generaciones venideras. El patrimonio cultural inmaterial demuestra que esos valores no dependen únicamente de lo construido, sino que también pueden hallarse en las prácticas, las costumbres, las tradiciones y los significados compartidos que dan sentido a un lugar o a una comunidad.</p>
<p>Los nombres históricos de las calles encajan plenamente en el concepto de patrimonio cultural inmaterial, ya que más allá de rótulos urbanos, son elementos integradores que actúan como soportes de memoria colectiva que condensan historia, identidad y valores compartidos por la comunidad. La toponimia de nuestras calles y espacios públicos transmite valores históricos, identitarios, simbólicos, lingüísticos, sociales, educativos o territoriales, reconocidos todos ellos como intrínsecos al patrimonio. Como ha señalado la investigación toponímica andaluza (Gordón Peral 1995; 2011), los nombres de lugar constituyen auténticos depósitos de memoria histórica y lingüística.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-medium wp-image-39274 alignleft" src="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2026/03/fotografia-01-570x410.jpg" alt="" width="570" height="410" />Hasta ahora, los nombres de nuestras calles no han contado con un reconocimiento explícito como patrimonio cultural por lo que no disponen de un marco de protección específico que garantice su protección y conservación. La toponimia urbana se ha venido gestionando como un asunto meramente administrativo y funcional, sometiéndose a cambios indiscriminados sin una valoración previa de su dimensión histórica, simbólica o identitaria, consideración que encuentra respaldo en la normativa autonómica de patrimonio histórico (Ley 14/2007), que amplía el concepto de patrimonio más allá de los bienes estrictamente monumentales.</p>
<p>Esto nos ha llevado a la alteración, banalización o en el peor de los casos, a la pérdida de estos nombres históricos que incluso muchos años después siguen formando parte del acervo popular y de nuestra memoria colectiva.</p>
<p>Ante esta situación, se promovió su traslado al debate público a través de una propuesta de moción que sirviera de toma de conciencia municipal. Hacer partícipes a los grupos políticos que conforman el Pleno del Ayuntamiento de Puente Genil, era el primer paso necesario para revertir las intervenciones que a lo largo de los años se han ido cometiendo contra nuestro patrimonio inmaterial, especialmente por una insuficiente conciencia patrimonial.</p>
<p>Presentada de forma conjunta por todos los grupos y previamente consensuada, la moción reconoce por primera vez los nombres históricos de las calles, plazas y lugares públicos como patrimonio cultural inmaterial, conforme a la definición de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura 2003); afirma que la toponimia es un soporte esencial de memoria colectiva, identidad local y continuidad histórica, más allá de su función administrativa; defiende la protección de los nombres tradicionales frente a cambios arbitrarios o coyunturales; propone la creación de una comisión interdisciplinar para el estudio riguroso de la toponimia histórica; impulsa la elaboración de un censo o catálogo de calles con valores patrimoniales; plantea la redacción de una ordenanza específica de protección de la toponimia; establece la necesidad de un procedimiento claro para homenajes y reconocimientos en forma de nombre de calle; aboga por la unificación de los criterios de rotulación y persigue garantizar la conservación y transmisión de este legado cultural a generaciones futuras. Dicha moción fue ampliada con una segunda, en la que se reconocía de forma explícita la necesidad de reconocer de forma especial a la mujer, injustamente tratada por la historia y gran olvidada del callejero pontanés.</p>
<p>Tras su aprobación, la coordinación de la Comisión fue asumida por el arquitecto promotor de la iniciativa, responsable de constituir la misma con diferentes perfiles profesionales, tanto políticos como técnicos, relacionados directamente con la historia, el arte, el patrimonio, el medio ambiente y la igualdad. Todos los miembros, atendiendo al mandato del Pleno, han participado en la redacción de una Ordenanza de Toponimia con una clara finalidad jurídica, en la que diseñar un marco normativo que establezca claramente la protección, regulación, criterios de concesión y conservación de los nombres de las calles, plazas y espacios públicos de Puente Genil.</p>
<p>El resultado ha sido un texto normativo a modo de ordenanza municipal, que reconoce la toponimia como patrimonio cultural inmaterial proponiendo un marco de protección de los nombres históricos consolidados. Asimismo, instaura un procedimiento técnico previo a la aprobación plenaria para las nuevas denominaciones, mediante unos criterios objetivos que plantean unos requisitos mínimos y la necesidad de una justificación detallada de la propuesta. La nueva norma trae consigo una dimensión pedagógica y divulgativa de las calles como elementos patrimoniales, estableciendo la necesidad de divulgación para facilitar comprensión y el conocimiento de los personajes, fechas, hechos y elementos que a lo largo de la historia han ido completando el callejero de nuestra ciudad.   La iniciativa introduce una lectura patrimonial de la toponimia urbana, incorporándola explícitamente al ámbito de la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial, categoría tradicionalmente ajena a la regulación municipal ordinaria.</p>
<p>El trabajo multidisciplinar del equipo redactor en el que se han tenido en cuenta aspectos tan importantes como la historia, la lingüística o el urbanismo ha dado como resultado unos instrumentos técnicos, incluidos en la Ordenanza, que servirán como herramienta objetiva a los responsables de aplicar la norma. Se ha elaborado un Registro Oficial de Nombres Históricos que recoge todas aquellas calles que por su importancia histórica e identitaria han de ser reconocidos, protegidos y divulgados. En un segundo Registro de Personajes Olvidados, se proponen los nombres de personalidades obviadas por la historia y especialmente por el callejero de Puente Genil por diferentes motivos, poniendo especial atención en las mujeres, principales víctimas de esta desigualdad histórica.   Se propone el impulso de la divulgación y la educación patrimonial, mediante programas educativos, recursos digitales y acciones culturales. La Ordenanza se erige como una herramienta de política cultural municipal, gracias al consenso institucional del que partió la propuesta de moción y que se ha mantenido durante todo el proceso de redacción, debate y aprobación. La iniciativa surge en un contexto de creciente sensibilidad ciudadana hacia la protección del patrimonio cultural, donde la comunidad no se limita a un papel pasivo, sino que participa activamente en la identificación y defensa de aquellos elementos que considera propios. Este tipo de propuestas evidencian que la salvaguarda patrimonial se fortalece cuando nace de la implicación social, conectando con los principios del Convenio de Faro, que reconoce el derecho de la ciudadanía a participar en la vida cultural y en la gestión del patrimonio (Consejo de Europa 2005).</p>
<p>La experiencia de Puente Genil se inscribe en una tendencia creciente hacia la descentralización de la gestión patrimonial, en la que los municipios asumen un papel activo en la identificación, documentación y protección de bienes culturales vinculados a la memoria colectiva. En el ámbito del patrimonio inmaterial, donde la dimensión comunitaria resulta esencial, la escala local se revela como el espacio más adecuado para articular mecanismos eficaces de salvaguarda. Un modelo que se puede hacer transferible a otros municipios andaluces.</p>
<p>La iniciativa desarrollada demuestra que la protección del patrimonio cultural no se limita a los bienes monumentales ni a los elementos físicos, sino que puede y debe extenderse a aquellas manifestaciones cotidianas que son capaces de transmitir valores y configuran nuestra identidad colectiva. La articulación de un instrumento normativo específico de reconocimiento y protección y la implicación de la comunidad evidencia que la escala municipal constituye un ámbito idóneo para establecer políticas de salvaguarda eficaces. En este sentido, la propuesta llevada a cabo en Puente Genil no solo ordena y regula, sino que establece una forma de entender el patrimonio como responsabilidad compartida y como elemento estructural del territorio, que contribuye a configurar la identidad simbólica de un lugar.</p>
<p>BIBLIOGRAFÍA:</p>
<p>Ayuntamiento de Puente Genil (2023) Dictamen de proposición 16/03/2023 IU, sobre visualización de las mujeres a través de las calles de nuestro municipio. Acuerdo plenario adoptado con enmiendas de sustitución. Acta del Pleno municipal de marzo de 2023. Documento administrativo.</p>
<p>Ayuntamiento de Puente Genil (2023) Moción conjunta de los grupos políticos municipales para la conservación de la toponimia de calles, plazas y lugares históricos de Puente Genil. Acuerdo plenario adoptado por unanimidad. Acta del Pleno municipal de febrero de 2023. Documento administrativo.</p>
<p>Ayuntamiento de Puente Genil (2026) Ordenanza municipal reguladora de la toponimia de Puente Genil. Documento aprobado por el Pleno municipal en sesión de 29 de enero de 2026.</p>
<p>Consejo de Europa (2005) Convenio Marco del Consejo de Europa sobre el valor del patrimonio cultural para la sociedad. Faro, 27.X.2005, Serie de Tratados del Consejo de Europa n.º 199. Disponible en: https://rm.coe.int/16806a18d3 [Consulta: 11/02/2026].</p>
<p>Gordón Peral, M. D. (1995) Toponimia sevillana. Ribera, Sierra y Aljarafe. Sevilla: Fundación Luis Cernuda.</p>
<p>Gordón Peral, M. D. (2011) La memoria de los lugares: la toponimia. revista PH, n.º 77, pp. 90-91.</p>
<p>Ley 14/2007, de 26 de noviembre, de Patrimonio Histórico de Andalucía. Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, n.º 248, de 19 de diciembre de 2007.</p>
<p>Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (2003) Convención para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial. París, 17 de octubre de 2003. Disponible en: https://ich.unesco.org/es/convencion [Consulta: 11/02/2026].</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/la-toponimia-patrimonio-inmaterial-de-puente-genil/">La toponimia, patrimonio inmaterial de Puente Genil</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El hijo de Zeus y la hija de Ávila</title>
		<link>https://deautor.hispanianostra.org/el-hijo-de-zeus-y-la-hija-de-avila/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Bea Barrio Rodríguez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Jan 2026 16:03:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Totum revolutum]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://deautor.hispanianostra.org/?p=39265</guid>

					<description><![CDATA[<p>Arami Garit Hernández Actor, cantautor, escritor, profesor de artes escénicas. Oriundo de una Cuba que pierde a sus hijos. «Madrid-Puerta de Atocha-Almudena Grandes», anuncia su próximo tren con destino a «Estación de Ávila-Teresa de Ávila».  Suena encantador a mis oídos con las piernas estiradas, mochila en el suelo y ojos apretados sobre los pómulos. Corro</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/el-hijo-de-zeus-y-la-hija-de-avila/">El hijo de Zeus y la hija de Ávila</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Arami Garit Hernández</strong><br />
Actor, cantautor, escritor, profesor de artes escénicas. Oriundo de una Cuba que pierde a sus hijos.</p>
<p>«Madrid-Puerta de Atocha-Almudena Grandes», anuncia su próximo tren con destino a «Estación de Ávila-Teresa de Ávila».  Suena encantador a mis oídos con las piernas estiradas, mochila en el suelo y ojos apretados sobre los pómulos. Corro desesperado al anden vacío, silente, era un sueño, uno de esos que repito insaciablemente en mi encéfalo. No confundamos a Bucéfalo, caballo  de Alejandro Magno. Pero los sueños,  sueños son y Calderón de la Barca no va en ese tren. Deseo en este siglo de oro que me escuchen los poetas de la vida y al despertar dentro de ésa bola de hierro sea el maquinista quien me diga » Señor,  ha llegado a «Estación de Ávila-Teresa de Ávila». Desea  bajar al andén?.</p>
<p><img decoding="async" class="size-medium wp-image-39266 alignleft" src="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2026/01/1000101273-570x410.jpg" alt="" width="570" height="410" /></p>
<p>Ponemos nombre a todo lo que suena,  respira, vuela, corre y se disipa en las nubes. Siglos y siglos en pergaminos,  papiros y libros forrados con la piel animal del recuerdo. Hemos puesto nombre a todo, a veces jugando al sustantivo escondido, al pronombre del sacerdote escribano. Me detengo y os cuento además algo que no es un simple sueño y que sin querer me hace pensar. Pudimos haberle llamado los «Postes de Hércules»,  la historia le llamó columnas. Pudimos haberle llamado las «Cuatro columnas de Ávila», se les llamó Postes. La diferencia va en su forma. Cilíndrica de piedra, estructural o de madera. Al fin y al cabo material terrestre creado por Dios y por el hombre.<br />
La historia también la cincelamos, la transformamos, la moldeamos envuelta en fábula  o transformada en una leyenda rodante en la historia de los siglos, en la rueda partida en continentes que rota y se traslada en espiral concéntrica. Eso que llamamos Tierra.<br />
La diferencia está en lo divino y lo escrito. En lo soñado y lo materializado. Hércules señaló en dos columnas el paso al fin del mundo. Ése estrecho entre dos continentes. Los Cuatro Postes representan el suplicio de Teresa. Allí la encontró su tío, dicen, para martirizarse en tierra de Moros. Ella ahora es Santa. Hércules fue semidiós. Si cambiamos la historia quizás encontremos paralelismos, o quizás no. Estamos acostumbrados a tejerla a nuestro antojo. De aquel guerrero no queda más que un estrecho, donde se erigieron gestas y ahora llaman de Gibraltar. Fue maravilla, una de las siete. Ruta del éxodo, puente de un destino al arcaico continente.</p>
<p>De los cuatro postes; una vista maravillosa de una ciudad, un hotel y unas escaleras de piedra irregular que indican su destino no apto para personas con una movilidad reducida. Unos peldaños que pudieran ser al cielo con permiso de Led Zeppelin. Adaptemos nuestro patrimonio a estos tiempos que ya no son los de Hércules y unas escaleras mecánicas nos harán ver por igual las maravillosas vistas de un patrimonio que es Íbero. Nos hará ver mejor las nubes que se amansan en los tejados de una ciudad  encerrada en la lámpara de aladino. O mejor dicho, encapsulada en el muro sólo frotado por el frío y la niebla de los años.</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/el-hijo-de-zeus-y-la-hija-de-avila/">El hijo de Zeus y la hija de Ávila</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Restaurar un jardín es restaurar el alma del lugar</title>
		<link>https://deautor.hispanianostra.org/restaurar-un-jardin-es-restaurar-el-alma-del-lugar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fernando Pozuelo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 20 Nov 2025 09:14:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Totum revolutum]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://deautor.hispanianostra.org/?p=39254</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cuando hablamos de rehabilitación, solemos pensar en fachadas, estructuras, materiales. Pero ¿qué ocurre con los jardines que rodean esas arquitecturas? ¿Qué ocurre con el alma vegetal de un lugar que ha sido habitado durante siglos? Como paisajista, he tenido la fortuna de dialogar con muchos jardines históricos, y digo “dialogar” porque restaurar un jardín no</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/restaurar-un-jardin-es-restaurar-el-alma-del-lugar/">Restaurar un jardín es restaurar el alma del lugar</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Cuando hablamos de rehabilitación, solemos pensar en fachadas, estructuras, materiales. Pero ¿qué ocurre con los jardines que rodean esas arquitecturas? ¿Qué ocurre con el alma vegetal de un lugar que ha sido habitado durante siglos? Como paisajista, he tenido la fortuna de dialogar con muchos jardines históricos, y digo “dialogar” porque restaurar un jardín no es imponer, es escuchar. Es conversar con el tiempo.</strong></p>
<p>En estos años me han hecho muchas preguntas sobre este proceso. Algunas más técnicas, otras profundamente filosóficas. Pero todas tienen algo en común: buscan entender cómo se puede intervenir sobre algo tan vivo y a la vez tan frágil, sin traicionar su esencia.</p>
<p>Quizás, la cuestión clave es si <strong>un jardín histórico restaurado puede ser fiel al espíritu original si todo lo demás ha cambiado</strong>. La respuesta para mi es un rotundo: ¡Sí, puede, incluso, debe! Pero hay que entender que el jardín no pertenece solo a una época, sino a un <strong>tiempo</strong>, y el tiempo es eternamente cambiante. El espíritu que lo originó puede mantenerse, aunque el uso sociológico, el clima o el contexto cultural hayan cambiado.</p>
<p>Pienso, por ejemplo, en los jardines de Aranjuez, del Escorial, de La Granja… que fueron pensados para príncipes y reyes, pero hoy los pasean escolares, turistas, parejas. El espacio ha cambiado, pero si se ha hecho bien, <strong>el alma permanece</strong>. Como decía Norman Foster: “todo está en constante movimiento”, y un jardín no puede ser menos.</p>
<p>No hay línea clara <strong>entre dónde termina la restauración y empieza la reinterpretación</strong>, porque toda restauración implica una dosis de interpretación, y toda interpretación verdadera nace del respeto. En ese sentido, yo hablo de una <strong>autoría compartida</strong>: el creador original, el restaurador, y quien vuelve a vivir el jardín forman parte de la misma sinfonía. Aunque sea una obra viva, la jardinería es un arte, y se puede decir que sentimos una conexión con el artista que lo proyectó, y con las personas para las que fue diseñado, y por tanto, quienes primero le dieron plenitud a ese paisaje.</p>
<p>Como en cualquier restauración artística, si el gesto nace del amor, entonces no importa si es rehabilitación o reinterpretación: sigue siendo una forma de <strong>honrar lo esencial</strong>. Un jardín no nace del cálculo, sino del corazón. Cuando alguien encarga un jardín, lo hace motivado por una emoción: amor, memoria, deseo de permanencia. Esa <strong><em>savia invisible</em></strong> recorre el diseño. Y aunque pase el tiempo, la emoción perdura. Restaurar un jardín sin atender a esa emoción original es como restaurar un cuadro y borrar la firma del pintor.</p>
<p>He sentido en ocasiones que un jardín no “quiere” ser restaurado. Y eso también debe respetarse. Hay jardines que, como ciertos monumentos, <strong>piden ser sepultados</strong>, recordados desde la ruina, desde la pátina del tiempo. No todo lo viejo pide brillo: hay lugares que enseñan más desde la decadencia que desde la perfección.</p>
<h3><strong>Los oficios, los errores y el tiempo como materia</strong></h3>
<p>Una restauración verdadera exige recuperar <strong>los oficios perdidos</strong>. Los jardineros de antaño no eran solo operarios: eran <strong><em>monjes verdes</em></strong>. Repetían las mismas tareas cada día, y en esa repetición había meditación, entrega, presencia. Ellos eran quienes realmente vivían el jardín.</p>
<p>Tampoco deberíamos borrar los errores del pasado. Un jardín imperfecto es un jardín humano. A través de sus fallos se aprende, se comprende. Forman parte del ADN del lugar. Yo siempre digo que los errores son <strong>piedras angulares del crecimiento</strong>.</p>
<p>Y si hablamos de materiales, hay uno que no se compra ni se sustituye: el <strong>tiempo</strong>. El tiempo es el verdadero autor del jardín. Es quien lo moldea, lo desgasta, lo hace madurar. Es quien decide si debe restaurarse o dejarse en paz.</p>
<h3><strong>Arquitectura y paisaje: una conversación permanente</strong></h3>
<p>Cuando la arquitectura de un lugar cambia, el jardín debe responder. No de forma automática, sino desde la coherencia. El edificio y el jardín son dos <strong>mitades de una misma respiración</strong>. Uno es estructura, el otro es vida. Pero ambos son recorridos por los mismos pasos, por los mismos silencios.</p>
<p>Restaurar un jardín que acompaña a un edificio rehabilitado es como componer una <strong>melodía a dos voces</strong>. Cada intervención arquitectónica debería dejar una huella paisajística que la recoja, la eleve, la haga dialogar con el entorno.</p>
<p>Una de las cosas más bellas en un jardín restaurado es el <strong>vacío</strong>. No el hueco sin sentido, sino el hueco que habla. Como ocurre en el monumento a las Torres Gemelas en Nueva York, donde la ausencia se convierte en presencia. En paisajismo, eso se puede dar en un tocón, en una ladera erosionada, en un árbol que ya no está.</p>
<p>En cuanto al clima y la sostenibilidad en el jardín histórico, para mí no hay conflicto. La <strong>sostenibilidad no es un valor moderno</strong>: es respeto. Un paisaje restaurado debe seguir la lógica de las condiciones climáticas del momento, pero sin traicionar su propósito original. El clima, no solo visto como condiciones meteorológicas de una zona, visto en general, sino el propio de ese paisaje, que puede haberse visto afectado por sobras de construcciones modernas, por contaminación ambiental, acústica o lumínica, por necesidades de los nuevos usos, etc. Si se hace desde la escucha, no desde el ego, se pueden generar <strong>nuevas capas simbólicas</strong>, como un palimpsesto lleno de memorias superpuestas.</p>
<p>El jardín es una <strong>obra inacabada</strong> por definición. Como la naturaleza. Nosotros pasamos, pero el jardín sigue. No tiene principio ni final: solo estaciones. Y sí, un jardín restaurado siempre <strong>te devuelve algo</strong>. A veces, valores universales como la paciencia o la humildad. Otras veces, una emoción que no sabías que estaba en ti. Es un regalo silencioso.</p>
<h3><strong>Jardines españoles que piden voz</strong></h3>
<p>No quiero mencionar a ninguno, pero seguro que, si miramos alrededor en nuestras ciudades y pueblos, hay <strong>parques abandonados</strong>, <strong>claustros olvidados, pazos gallegos, patios andaluces, cementerios desvencijados, jardines convertidos en solares a la espera de resoluciones urbanísticas…</strong> Todos merecen una gota de amor vegetal. Una mirada que los vea, los escuche y les devuelva dignidad.</p>
<p>Porque restaurar un jardín no es solo embellecer un espacio, o darle un nuevo uso, es <strong>recuperar una historia, una intención, un eco. Es darle una nueva vida ese espacio, una nueva oportunidad de deleitar y dar placer a las personas que pueden disfrutarlo, no es solo por economía, o por nostalgia, sino porque al rehabilitar un jardín, como obra viva y eclosión de la naturaleza,</strong> quizás nos restauremos también un poco a nosotros mismos.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-39259 aligncenter" src="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2025/11/BULARAS-22-w-570x410.jpg" alt="" width="570" height="410" /></p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/restaurar-un-jardin-es-restaurar-el-alma-del-lugar/">Restaurar un jardín es restaurar el alma del lugar</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«El Real Monasterio de El Escorial. Su Esencia y Significado»</title>
		<link>https://deautor.hispanianostra.org/articulo-el-real-monasterio-de-el-escorial-su-esencia-y-significado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Baltés Horche]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 20 Nov 2025 09:03:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Totum revolutum]]></category>
		<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[Felipe II]]></category>
		<category><![CDATA[Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://deautor.hispanianostra.org/?p=39250</guid>

					<description><![CDATA[<p> Por Carlos Baltés, socio 1424 Nos ocuparemos hoy de su esencia y significado recordando que esta edificación monacal se encuentra situada en San Lorenzo de El Escorial, una ubicación geográfica en    el centro de España y muy cercana a Madrid, la capital española. Este fue el lugar escogido por el propio Felipe II. Allí se</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/articulo-el-real-monasterio-de-el-escorial-su-esencia-y-significado/">«El Real Monasterio de El Escorial. Su Esencia y Significado»</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong> Por Carlos Baltés, socio 1424</strong></p>
<p>Nos ocuparemos hoy de su esencia y significado recordando que esta edificación monacal se encuentra situada en San Lorenzo de El Escorial, una ubicación geográfica en    el centro de España y muy cercana a Madrid, la capital española. Este fue el lugar escogido por el propio Felipe II. Allí se inició su construcción en 1563 para terminarla hacia 1584 en su elaboración básica, aunque los remates y complementos de la misma superaron claramente el año de 1590. Por supuesto su gran impulsor fue el mencionado Monarca, ayudado por los arquitectos Juan Bautista de Toledo en la primera fase -a él se deben los primeros planos de la gran obra- y Juan de Herrera, que sería el gran constructor que terminaría la magna obra escurialense.</p>
<p>Sin embargo, la base fundacional responde a otros orígenes, pues Felipe II tenía que seguir y cumplir la solicitud de su padre, el Emperador Carlos V, que le insistió fervientemente en que levantara un Panteón para él y su esposa, la Emperatriz Doña Isabel. También la alta política y la historia militar dieron sus razones para construir el Monasterio de El Escorial, pues las tropas españolas habían logrado la gran victoria de San Quintín sobre Francia que tuvo lugar el 10 de agosto de 1557, una fecha en la que el día y el mes coincidían con la del martirio de San Lorenzo ocurrido casi 1300 años antes. Fue San Lorenzo un santo nacido en España, en Huesca exactamente. San Lorenzo fue uno de los 7 diáconos regidores de Roma durante el reinado del Papa Sixto II. Ambos fueron perseguidos y torturados en tiempos del Emperador Valeriano. San Lorenzo fue martirizado en una parrilla el 10 de agosto del año 258, unos días después de ser sacrificado el propio Papa al que servía. Estas coincidencias de fechas hicieron, muchos años más tarde, decidir a Felipe II la oportunidad de situar al Monasterio de El Escorial bajo la advocación de San Lorenzo. También la elección de la zona en donde se ubicaría ese monasterio fue cuidadosamente señalada. La decisión se tomó tras una búsqueda minuciosa a partir del destino fijado que debería cumplir la gran obra. Así, se buscó una zona saludable, con agua abundante y poseedora de un gran llano cercano a las montañas y a bosques de abundante arbolado. Este lugar debía estar a su vez bien comunicado a través de caminos y cañadas. El lugar contaba además con la proximidad de una aldea: El Escorial, que acabaría dándole posteriormente su nombre. La existencia cercana de canteras de materiales de construcción, como el granito, determinó la elección final del lugar. Por otra parte, la zona señalada se encontraba entre Valsaín y Segovia, y también cerca de Madrid y el Pardo, que eran residencias reales efectivas. Así se pudieron configurar operativamente el suministro de los medios materiales y los centros de decisión. El equilibrio arquitectónico esencial del Monasterio de El Escorial es hijo directo de los biempensantes decisores de la inmensa fábrica escurialense que habría de levantarse: desde el Rey Felipe II hasta los arquitectos, aposentadores y funcionarios intervinientes y, por supuesto, sin olvidar a la Orden de San Jerónimo.</p>
<p>Y es que, si la alta política y las obligaciones familiares del Rey determinaron las decisiones constructivas de la monarquía española durante la segunda mitad del siglo XVI, también influyó la propia tradición hispánica de situar en proximidad los palacios reales y las iglesias y/o conventos. Todo ello explicaría la ubicación física del propio monasterio escurialense de manera que se cumpliera un <em>axioma</em> de naturaleza histórica: <em>Junto al Palacio del Rey, la Iglesia</em>, tal y como se venía aplicando habitualmente en la tradición de la realeza española. Los ejemplos son abundantísimos y arrancan desde los tiempos medievales en dónde los reyes españoles vivieron en ocasiones en los propios monasterios y conventos, de manera que fueron considerados algunos de éstos como verdaderas fundaciones reales. De manera que “El Escorial” no hizo otra cosa que mantener esta tradición, siendo su antecedente inmediato las propias estancias palaciegas que Carlos V mantuvo en el Monasterio de Yuste en dónde terminó sus días como es sabido. También otros muchos monasterios han quedado vinculados a la realeza como es el caso del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, que es un buen ejemplo de esta tradición, pues en él se encontraban los Reyes Católicos cuando recibieron a Cristóbal Colón en 1486, puesto que ambos monarcas habían venido a este monasterio en busca de descanso y sosiego. Igualmente, otros monasterios recibieron la atención y el apoyo de los monarcas españoles como es el caso del Real Monasterio de Santa María del Paular, el Real Monasterio de Santa María de Poblet, el Monasterio de San Salvador de Leyre, entre otros muchos. Es destacable también el Monasterio de San Bartolomé de Lupiana que fue la cuna de la Orden Jerónima: <em>aquella que no quiso ser otra cosa sino española</em>. Y será esta Orden precisamente la que fue elegida por Felipe II para regentar y habitar el monasterio que iba a levantarse en el Escorial. Un miembro de esta Orden, Fray José de Sigüenza, recoge en su libro “<em>La Fundación del Monasterio de El Escorial</em>” de forma pormenorizada diversos aspectos de la creación del monasterio: la construcción y avatares de las obras del monasterio de San Lorenzo, señalando en su texto los objetivos del Rey en su construcción, así como la oferta real realizada a la Orden Jerónima con este fin, y la aceptación formal por parte de los monjes del real encargo. Igualmente, señala las fases constructivas y ornamentales expuestas con gran detalle, así como la Consagración de la Iglesia posteriormente. Asimismo, Fray José hace hincapié en la llegada de las reliquias destinadas al monasterio. Finalmente recoge también los que serían los últimos días del Rey Don Felipe, ya muy lastimado por la enfermedad, mencionando el momento de su muerte y sus últimas voluntades, recogiendo después las exequias dedicadas al Rey, así como el propio entierro del monarca.</p>
<p>Es el Monasterio de El Escorial una obra arquitectónica y moral formidable debida a hombres verdaderamente grandes. Supone el empeño sostenido de un gran Rey que pensaba verdaderamente que <em>el mundo nunca es suficiente</em>, frase que puede considerarse su lema personal. Y, efectivamente, sus empresas y empeños así lo demostraron. A su vez y, por otra parte, es El Escorial la obra magna de dos hombres poseedores de una gran sensibilidad estética y una enorme formación intelectual como fue el caso los dos arquitectos principales que diseñaron y construyeron la gran fábrica del Monasterio de   San Lorenzo. Ellos supieron perfeccionar una tradición española que, proviniendo del pasado medieval, la actualizaron construyendo el propio monasterio y el palacio para   residencia del Rey en un solo armazón. Desde los cimientos hasta las cúpulas y agujas más altas para conformar una única fábrica que recordará en su morfología a la parrilla en dónde fue martirizado San Lorenzo.</p>
<p>El Escorial es también la solución final de una Realeza y su Corte, que tenían que ser necesariamente itinerantes porque se encontraban en marcha permanente con el objetivo de dirigir e impulsar la recuperación de los territorios que en la Alta Edad Media se habían perdido como consecuencia de la invasión musulmana del año 711. Por ello los Reyes Católicos se enterraron en Granada como símbolo fehaciente de que esa marcha secular había concluido con la reconquista del Reino Granada el 2 de enero de 1492.</p>
<p><strong>Felipe II y El Escorial.    </strong></p>
<p>Felipe II muestra su auténtica personalidad en el proyecto y construcción de El Escorial. Y lo hace con todo su ser, es decir, siguiendo las tres formas básicas de representación del mundo tal y como la humanidad ha enfocado la existencia. A saber: la arcaica, la religiosa y la racionalista. En la primera -la arcaica- se muestra su condición histórica. El Hombre es un ser histórico que observa y decide desde su procedencia individual y colectiva. Así, el Rey Felipe sabe quién es y cuál es su origen histórico que   le obliga a ser, actuar y a decidir en cada momento. Desde la figura y antecedentes de sus padres, actúa y decide. Se sabe el <em>Señor del Mundo </em>por su poder y se mueve y piensa desde esa condición. Y recuerda él mismo hablando de Don Fernando, el Rey Católico, su bisabuelo, y dice: <em>A él se lo debemos todo</em>. Esta frase le define absolutamente. Es consciente de su origen y ante esta circunstancia central enfoca su quehacer y el sentido de su vida.</p>
<p>La segunda faceta de su condición le lleva a considerar el mundo religioso, que presenta en Felipe II dos vertientes. Se encuentra a mediados del siglo XVI, en pleno Renacimiento y en los prolegómenos de las guerras de religión que asolaron a la Europa de su tiempo. El protestantismo no es una religión fundamentada en nuestra opinión, sino una excusa para liberar ataduras molestas en un momento en el que el Poder Católico dominaba la escena internacional: España y su Imperio se imponían con las armas y sus medios económicos mientras que Roma dictaba la doctrina. Este estado de cosas exigía una respuesta de los protestantes en sus diversas variantes buscando un contrapeso que no se solucionó hasta las terribles guerras de religión que asolaron los campos de Europa en el siglo siguiente. Las dificultades religiosas y políticas eran un componente que exigían la presencia y actuación de un enfoque racionalista que tanto le interesaba al rey Felipe II. Con este componente imprescindible pensaba que la situación se aclararía. El espíritu del Renacimiento fue una esperanza para él, que tanto respeto sentía por la inteligencia, la racionalidad y el saber global. Pues bien, estas tres facetas de su condición personal las volcó en la construcción de El Escorial. El Escorial fue hijo de esta condición personal, pues quiso que este gran proyecto fuese una verdadera “Fuente de todas la Ciencias”. La Biblioteca de El Escorial debería guardar un compendio del saber universal. Nombres como Ambrosio de Morales, Jerónimo de Zurita, Arias Montano&#8230;, debían hacer acopio de los saberes y traer nuevos conocimientos a través de embajadores como Diego Guzmán de Silva y Francisco de Silva, que invirtieron todo el dinero necesario para acceder y tomar posesión de los diferentes conocimientos. Matemáticos como Pedro de Esquivel, o los botánicos que llevaban a cabo experimentos químicos y farmacéuticos. Asimismo, se realizaron nuevos procedimientos para las explotaciones agrarias y ganaderas. Se trabajó igualmente en mejoras de naturaleza económica. El Rey Don Felipe buscó claramente la perfección con el propósito de alcanzar el nivel de <em>la excelencia</em>, como diríamos hoy. A su vez, trató de establecer la superación de la arbitrariedad en la España de su tiempo, de superar el desorden y garantizar la estabilidad. El Monasterio de El Escorial fue también una prueba del orden y la sólida permanencia que Felipe II quiso para todos sus reinos. De alguna manera la erección del Monasterio de San Lorenzo fue un ensayo y prolegómeno para aplicarlo a toda España y a sus diversos reinos y posesiones a lo largo y ancho del Orbe.</p>
<p>El Escorial es una construcción de factura enormemente moderna a pesar de su antigüedad. Muestra sencillez en su concepción, que es escueta sin que se eche de menos ningún detalle. El Escorial es una creación con un equilibrio absoluto imantado de una belleza atemporal de la que una sensibilidad refinada no puede apartar la mirada ni olvidarse. Y a pesar de sus influencias y precedentes flamencos, el monasterio escurialense es hoy reconocible como una síntesis de <em>lo español</em> <em>por antonomasia</em>, con sus claras piedras de granito, con sus oscuros y esbeltos chapiteles y sus maravillosas cúpulas con agujas que miran hacia el cielo y a la eternidad. Y es que en su solidez pétrea Felipe II buscó los signos de <em>la intangibilidad</em>, es decir aquella propiedad que tiene las características de lo inmaterial, que no puede tocarse ni percibirse por los sentidos. Y esta realidad etérea fue para él un signo de lo permanente, de lo duradero, de lo que persiste en la convivencia de la forma con la idea. Con esta idea fundamental quiso el monarca impregnar la realidad social y política de su Imperio alcanzando para éste la mayor estabilidad posible. Buscó, pues, en el valor de lo intangible una garantía de la conservación de las cosas y del vivir que siempre persiguió.</p>
<p><strong>Los Arquitectos de El Escorial</strong></p>
<p>En el mes de abril de 1563 se puso la primera piedra fundacional del Monasterio de El Escorial. En ella se pide, en latín, que <em>Dios, el mejor y más grande, proteja la Obra.</em> A un lado de la misma aparece el nombre del fundador, el <em>Rey Felipe II</em>, indicando que <em>él lo erigió desde los cimientos</em>. Al otro lado de la piedra, se indica el nombre del <em>Arquitecto Mayor Juan Bautista</em>. En este acto solemne -lo indica el Padre Sigüenza- junto al arquitecto Juan Bautista de Toledo se encontraban los aparejadores y oficiales, y también diferentes religiosos de la Orden Jerónima. Y arrodillados todos rezaron solicitando la gracia divina para aquella magna obra que comenzaba entonces. También el P. Sigüenza   define de esta forma a Juan Bautista: <em>Hombre de muchas partes, escultor y que entendía bien el dibujo; sabía lengua latina y griega, tenía mucho conocimiento de Filosofía y Matemáticas, hallábanse, al fin en él muchas de las partes que Vitruvio, príncipe de los arquitectos, quiere que tengan los que han de ejercitar la Arquitectura y llamarse maestros de ella</em>.</p>
<p>De Juan Bautista de Toledo no se sabe todo. Se conoce que previsiblemente nació en la ciudad de Toledo, o acaso en Madrid, pasó posteriormente a Italia donde trabajó al lado de Miguel Ángel en la construcción de San Pedro. De Roma se dirigió a Nápoles bajo la protección del virrey don Pedro de Toledo realizando obras de fortificación del Castel Nuovo. En el Archivo del Estado de Nápoles aparece Juan Bautista como ingeniero regio. Por otro lado, se sabe que se casó y tuvo dos hijas, pero en su testamento no se señalaron herederos&#8230; El caso es que este arquitecto tuvo que enfrentarse a una de las mayores arquitecturas de la Edad Moderna, una gigantesca empresa que implicaba la edificación de una Iglesia, un Panteón Real, un Convento para la principal Orden Religiosa de España, un Palacio Real, un Centro del Saber y una Biblioteca, un Archivo histórico y todos los remates que tan gran obra exigiera, además del movimiento de una múltiple y enorme cantidad de objetos, enseres, decorados y materiales de todo tipo en cantidades difíciles de imaginar, lo que exigiría, a su vez, la instalación y el ensamblaje de todo ello dentro de una estructura pétrea gigantesca y, sobre todo, bajo la tensión de la atenta mirada del Señor del Mundo, es decir, de Felipe II.</p>
<p>El caso es que Juan Bautista de Toledo desde 15 de julio de 1559, fecha en que recibió la orden de Felipe II de trasladarse a Madrid dejando Nápoles, quedó sometido a la disciplina real y por cédula de la misma fecha se le asignó en el interín un sueldo de doscientos veinte ducados. Este mandato real cambió su vida. Quiso establecerse en Madrid con su familia y en el viaje se produjo un naufragio del barco en el que se trasladaban él y su familia, ahogándose en el mismo su mujer y las dos hijas. No cabe mayor desgracia en medio de la gloria que se le brindaba. Este desgraciado accidente explica posiblemente que no dejara beneficiarios conocidos en su testamento.</p>
<p>Lo cierto es que empezó a trabajar en el proyecto general del Monasterio a partir de esas fechas y a hacerse cargo de la organización de los trabajos preliminares. La puesta en marcha de los proyectos de la edificación del futuro monasterio supuso para el arquitecto e ingeniero Juan Bautista la gloria indiscutible de haber diseñado la “traza general” o “traza universal” que implicaba una metodología nueva en la planificación del conjunto de las obras de la construcción. Es decir, una elaboración global de los planos con gran sistemática de modo que esas trazas serían la base de la ejecución del proyecto global sin apenas variaciones. También se le asigna generalmente la autoría directa de la fachada del Jardín de los Frailes, así como las Torres de la Botica y del Prior, la ejecución del claustro principal del convento o por otro nombre el Patio de los Evangelistas, patio de gran armonía y en donde reina la simetría renacentista. El patio mencionado quedaría cerrado al exterior por la presencia de la imponente nave que sería ocupada por la Biblioteca con su estructura de bóveda. De forma que la fachada principal se mostraría finalmente en línea recta y con fachada única a la lonja del poniente. Asimismo, ejecutó los claustros menores del monasterio, la Granjilla de la Fresneda -un espacio de descanso para los monjes y para el propio rey, aunque éste también disponía de su particular jardín tras los muros de la Basílica-. Igualmente, diseñó y llevó a cabo las obras de las vías que unían la villa de El Escorial con La Granjilla y con el propio monasterio, así como el camino real de Madrid. El caso es que el tiempo fue transcurriendo de modo que cuando llegó el momento de la edificación de la gran Basílica del Monasterio, Juan Bautista ya había fallecido. El fino arquitecto podía haber trabajado en los dos templos más importantes de la Cristiandad que fueron levantados en su época, San Pedro y propio Monasterio de El Escorial, pero para este segundo caso, Juan Bautista había entregado ya su alma a Dios a la edad de 52 años, cuando corría el año de 1567. Es decir, habiendo transcurrido escasamente cuatro años desde la colocación de la piedra fundacional escurialense en la que había quedado inscrito su nombre.</p>
<p>Y si en este momento inicial de las obras no se recogió el nombre de quien lo terminaría, el del arquitecto Juan de Herrera, fue porque todavía no estaba presente en ese momento. Sin embargo, la gloria personal de éste se iría afianzando a partir del año de 1567 cuando asumió la responsabilidad directa ante el Rey. Afortunadamente ambos arquitectos Juan Bautista y Herrera pudieron trabajar juntos el tiempo suficiente para que el gran proyecto escurialense del Rey no se perjudicara y llegara a su final con brillantez.</p>
<p>Veamos, pues, brevemente quien era el que cogió el testigo del proyecto real cuando el arquitecto inicial del todo el gran complejo escurialense había muerto. En efecto, Herrera había nacido sobre el año de 1530 en un pueblo de Santander, Roiz, correspondiente al municipio de Valdáliga. Pertenecía a una familia acomodada de hidalgos, de forma que sus inicios descansaron inicialmente en la milicia y en la aventura, viviendo en su juventud en Flandes, Italia y Alemania. Inicialmente había entrado al servicio del Emperador Don Carlos y en su momento lo acompañó a su retiro en Yuste. A la muerte del Emperador se integró en el servicio de su hijo, el Rey Felipe II. Más tarde su mente despejada y la facilidad para las matemáticas y el dibujo le permitieron incorporarse al amplio conjunto de ayudantes de Juan Bautista de Toledo. Éste fue su gran maestro en arquitectura, quien percibió pronto sus habilidades y su preocupación intelectual por la ciencia y el conocimiento. De modo que sus capacidades le permitieron sustituir de inmediato a Juan Bautista en la dirección de las obras tras el fallecimiento de éste, aunque oficialmente su puesto en el mando absoluto de las obras no se hizo sino a partir del año de 1572. Este “lag temporal en la decisión”, diríamos ahora, responde a la prudencia del Rey Felipe en la toma de resoluciones importantes. Su gestión de las obras del monasterio terminaría a mediados de la década de 1580, época en la que Herrera era ya el “arquitecto del rey”. En esos años Juan de Herrera terminó el Palacio de Carlos V en Granada, la Lonja de Sevilla, reformó el Palacio de la Ribera, en Lisboa, construyendo el famoso Torreón sobre el Tajo. También levantó el Palacio de Castel-Rodrigo y, asimismo, proyectó la Iglesia de San Vicente da Fora. Volviendo de nuevo a España y, en Madrid concretamente, levantó el imponente Puente de Segovia y la vía de acceso a la ciudad por ese lado. También empezó a preparar la futura aplaza Mayor de capitalina. Por último, habrá que recordar que Herrera comenzó a edificar la Catedral de Valladolid destinada a ser la más grande de Europa, pues así lo había pensado Don Felipe, pero por entonces comenzaba ya el ocaso de aquella generación formidable&#8230;</p>
<p>El gran Juan de Herrera, ya bien entrada la década del 1580, y tras sus encargos que le mantuvieron fuera de El Escorial, empezó a tener problemas de salud cuando las obras escurialenses eran ya una realidad visible. De manera que comenzó a valerse de sus discípulos, principalmente de Francisco de Mora, su fidelísimo ayudante, y éste a su vez inculcó <em>lo herreriano</em> en su propio sobrino, el también arquitecto Juan Gómez de Mora. Ambos siguieron la escuela del “herrerianismo”, que quedó ya implantado desde entonces en toda España y con influencias también en los territorios europeos que dominaba la Casa de los Austrias menores.</p>
<p>Juan de Herrera falleció el 15 de enero de 1597 cargado de honores y reconocimientos por su valía, muriendo así un año antes que su Rey y amigo, con quien mantuvo eternas conversaciones frente al Monte Abantos de la sierra de Guadarrama. Herrera entre otros cargos fue el director de la <em>Academia de Matemáticas</em>, que había fundado Felipe II a sus instancias. También fue Herrera inventor de diversos instrumentos náuticos para la seguridad de la navegación y variadas máquinas para facilitar y acelerar las obras. Y desde un plano teórico y científico escribió su famoso <em>Discurso de la figura cúbica</em>, donde la especulación teórica se encuentra con la filosofía que, como es sabido, suele ser el paso previo a las ciencias, junto a las técnicas, y, a veces, es también su conclusión. En esta línea de servicio y confianza con el Rey se puede contar <em>el caso</em> <em>de la cúpula sin curvatura</em> que se planteó entre Felipe II y Juan de Herrera. Fue en el atrio interior de la Basílica, justo el que da paso a la Iglesia, no en el exterior que corresponde al Patio de los Evangelistas. El caso es que comentaron los dos, que la configuración de esta cúpula, vista desde abajo y ejecutada a base de piedras de granito cortadas apropiadamente, pretendía simular la curvatura propia de las cúpulas. Pero el Rey se dio cuenta de que las piedras conformaban en realidad una circunferencia, sí, pero no había curvatura alguna, pues las piedras eran llanas y muy simétricas, y es que no hubo tal cúpula en la realidad. Tampoco se percibía la argamasa que las mantuviera unidas; ¿cómo jugaba, pues, la distribución del peso y la tensión lateral sin los soportes internos propios de las cúpulas? Pero allí estaban aquellas pesadas piedras de granito sujetas y sin caerse. Parece que ambos se rieron de aquel misterio&#8230; que sólo Herrera conocería.</p>
<p>Después de la terminación de las obras estructurales de los arquitectos, de sus ayudantes y de los obreros que trabajaron en el monasterio escurialense, empezaron a llegar las obras ornamentales y artísticas que fueron embelleciendo poco a poco el enorme edificio. Había empezado el turno de la función creadora para los diferentes artistas: pintores, escultores, etc. Asimismo, comenzó la llegada del mobiliario preciso para hacer la vida por parte de los que iban a habitarlo, así como de todo tipo de utensilios necesarios para el funcionamiento normal del día a día, encargándose de este proceso los múltiples aposentadores. De la ciencia y de la cultura en todos los ámbitos del saber se preocuparon los sabios y los estudiosos de las diferentes materias. Y en última instancia arribaron las reliquias de carácter religioso, que fueron recibidas y ordenadas en los diferentes camarines y estancias sagradas por los monjes jerónimos que se hicieron cargo de su recepción. En este último aspecto hay que destacar la llegada a España en 1594 de una “Sagrada Forma” que había sido mancillada al parecer por las botas de un soldado dentro de los actos vandálicos cometidos en el año de 1572 contra la iglesia católica durante la “Guerra de los 80 Años” y de los enfrentamientos que los rebeldes holandeses mantenían en contra de la Corona Española. Del traslado y guarda de esta reliquia se interesó personalmente el propio Felipe II, que había procurado su llegada a El Escorial. Nos referimos a la “<em>Sagrada Forma teñida por la Sangre de Cristo</em>”, según la leyenda popular. El propio Rey dio orden de que se estudiara la reliquia por cinco teólogos para que comprobarán su autenticidad. Éstos encontraron que la documentación recibida era insuficiente e indicaron que su entrada en el altar se retrasara un tiempo. Finalmente, en tiempos del Rey Carlos II se decretó que se colocara en el altar de la sacristía. Pues bien, esta reliquia ha dado lugar a una conmemoración que se celebra cada año en el último domingo de septiembre en la sacristía de la Basílica Escurialense. De todo ello hay un famoso cuadro de Claudio Coello de altísima calidad, titulado “<em>Adoración de la Sagrada Forma</em>” fechado entre 1685 y 1690. En este cuadro se muestra cómo Carlos II recibe la Comunión ante toda su Corte, distinguiéndose en él a diferentes personajes de la alta nobleza y también al propio celebrante, que fue el Padre De los Santos, que mantiene la reliquia entre sus manos dentro de una atmósfera que recoge una magnífica congregación pictórica que recoge unidos el Cielo y la Tierra. Pues bien, en los domingos de septiembre mencionados, se observa cómo este cuadro desciende y se oculta lentamente dando lugar a la aparición de la Sagrada Forma recogida en una Custodia en el altar de la sacristía de la Basílica de El Escorial.</p>
<p><strong>El Monasterio de San Lorenzo El Real en la actualidad</strong></p>
<p>¿Qué es, pues, realmente El Escorial? Con su Basílica, con su Biblioteca, con el Convento y sus monjes, con su Colegio, con sus Palacios Reales, con sus Panteones Reales y de Infantes, con sus Patios diversos, con sus Columnas y Arcos, con sus Torres y Cúpulas, con sus Chapiteles y Agujas, con sus Fachadas y Muros de piedra granítica, con sus Ventanas y Buhardillas, con sus Jardines, y también, cercando al Monasterio para su protección y satisfacción de sus diversas necesidades se encuentran allí sus sólidos Edificios Auxiliares o de los Oficios, que actualmente acogen diversas dependencias universitarias. El conjunto de lo señalado más arriba supone un gigantesco rectángulo de 205 metros de lado en la parte de la fachada principal, abierta a la Lonja del Poniente y de 162 metros del lado correspondiente a la fachada que da al Jardín de los Monjes. Este rectángulo representa una superficie construida en planta de unos 33.327 metros cuadrados. Y para estimar toda la superficie construida en el edificio escurialense habrá que reducir la parte que corresponde a la superficie de los 11 patios del Monasterio que quedan libres de construcciones de altura, mientras que el resto de la superficie disponible deberá multiplicarse por los cuatro pisos del edificio, que llegarán a ser ocho en las cuatro torres de las esquinas. A este somero recuento habrá que añadir las superficies que ocupa la Basílica y también los múltiples subterráneos y pasadizos de otras zonas diversas. De modo que estas breves consideraciones ofrecen una idea de la enorme cantidad de metros construidos totales que se ejecutaron en El Escorial. Se podría estimar que los metros cuadrados construidos superarán en todo el recinto escurialense la cifra de 100.000 metros cuadrados. Un enorme esfuerzo constructor que representaría un coste significativo que tendría que afrontar el erario público, dicho en términos actuales. En nuestra época se estima que el coste del metro cuadrado construido en una edificación de excelente calidad se puede situar en 2.000/3.000 euros/m2. Independientemente del nivel de precios del momento de la construcción de El Escorial y dado el sólido material empleado, hagamos un cálculo somero: los 100.000 metros construidos estimados a precios actuales de unos 5.000 euros/m2, dada la calidad de los materiales utilizados, supondría que el coste total de la edificación del Monasterio de El Escorial se podría estimar en unos 500 millones de euros actuales. A este importe habría que añadir el importe de las obras artísticas, del mobiliario y de los diversos enseres que constituían los medios necesarios para realizar la vida de todos sus habitantes y servidores. Y considerando que 1 ducado equivaldría hoy a unos 37,5 euros (*), el montante recogido en ducados, moneda que se usó en la España de los siglos XVI y XVII, supondría un coste para las arcas reales de Felipe II de unos 13 millones de ducados. No se incluyen evidentemente los costes y la valoración actual de los bienes artísticos de todo tipo que guarda el monasterio.</p>
<p>(*) Según estimaciones 1 Ducado (375 maravedís) equivaldrían hoy a unos 37,5 euros</p>
<p>¿Qué representa en su integridad el Monasterio de El Escorial? Pues todo lo dicho hasta ahora, y algo más. Veámoslo.</p>
<p>Si se habla de El Escorial en términos económicos hay que identificar a los centros de decisión que den razón del proceso de gestión llevado a cabo. En este caso este proceso presentaba tres centros de decisión: 1º. El Rey Felipe II, que dirigía y decidía, y, además, poseía el Poder Económico. 2º. Los arquitectos, que marcaban el proceso técnico de las obras y ofrecían las soluciones a los problemas que se plantearan. y 3º. la Orden Jerónima, que tenían máxima experiencia y conocimiento de la vida monástica y su consejo en las obras y la fundación de El Escorial no fue especulativo sino bien fundamentado dado su conocimiento de las necesidades. Hay que recordar que esta Orden se fundó en el año de 1373 siendo aprobada por el Papa Gregorio XI. Se estableció su sede madre en el Monasterio de San Bartolomé de Lupiana, en la provincia de Guadalajara. Esta Orden de vida ascética y contemplativa se extendió por toda España y también, en algún caso, por Portugal. Llegó a tener más de 70 casas a lo largo de los siglos hasta el momento la llegada de la desamortización de Mendizábal ya en el siglo XIX.  En la actualidad solo queda de la Orden Jerónima un único Monasterio, el de Santa María del Parral, en Segovia, que está habitado hoy en día por sólo 6 monjes.</p>
<p>Pues bien, sus consejos monásticos en la construcción de la fundación escurialense se dirigieron a señalar las mejores ubicaciones para los distintos espacios: el coro, la sacristía, la sala capitular, la disposición de las celdas, la ubicación de las cocinas; señalando aquellas disposiciones más ventajosas entre las diferentes posibles. Los    monjes mostraban las ventajas de acertar e indicaban las consecuencias de los errores derivados de las decisiones equivocadas. De modo que los religiosos intervinieron en los ámbitos que ellos conocían bien. Y el propio Rey, con su omnipotencia y sus criterios bien meditados y los propios arquitectos y sus oficiales se avinieron a un diálogo razonado con aquellos monjes que poseían muchos monasterios y casas por toda España. De modo que el templo, la zona conventual y el palacio<em> personal e íntimo</em> del rey, quedaron a la derecha y, a su vez, la parte más pública y cortesana del palacio y el colegio, se situaron a la izquierda, mientras que los ámbitos dedicados a la elaboración del conocimiento y al saber acumulado de la biblioteca se emplazaron en el centro.</p>
<p>Esta disposición presenta en su composición una verdadera geografía muy elaborada para alcanzar unos objetivos que el Rey tenía siempre muy presentes. Primeramente, cumplir la petición de su padre, el Emperador, de contar con un lugar para su eterno descanso y, en segundo lugar, disponer él mismo de una proximidad del Altísimo dada su condición de hombre de fe. Asimismo, obtenía la posesión de un lugar de descanso y de meditación fuera de la Corte, pero cerca de ella. Y es que, si Madrid simbolizaba el mundo <em>contingente</em>, El Escorial encarnaba la esfera de lo <em>transcendente</em>. Por último, el Rey buscó el establecimiento de un lugar de estudio para una élite capaz de crear sabiduría nueva a partir de la acumulación de los conocimientos anteriores.</p>
<p>En este <em>sentido</em> <em>geográfico y metafísico</em> de la composición del Monasterio de San Lorenzo El Real que hemos indicado más arriba, destacaremos también que el Rey reservó el Templo grande, que quedaba un poco retraído del exterior, como correspondía a un lugar destinado a la Divinidad, mientras que la iglesia, el llamado “Pequeño Templo” se destinó a los fieles y transeúntes no pertenecientes al Monasterio. Y es que para Felipe II existían dos mundos superpuestos: el medieval y el renacentista, y dos tiempos: el pasado y el futuro. Él tuvo que convivir con los primeros de cada caso, pero considerando siempre los segundos dentro de sus planes.</p>
<p>En definitiva, El Escorial se aleja de lo convencional, que sería lo puramente monástico, siguiendo la conformación mayestática y religiosa propia de los Reyes de España que venía de lejos cómo ya hemos señalado mientras se acercaba a construir una configuración totalmente nueva. El Escorial es la Tradición y es también la Innovación. Viene del mundo medieval y se introduce en la modernidad. No es una mera simbiosis dado que ésta se crea a través de la adición. Es un verdadero sincretismo innovador que nace de conciliar diversos factores que dan lugar a una sustantividad diferente que se materializa en una nueva realidad. Por tanto, El Escorial es la modernidad razonada que se apoya en la tradición para imponer lo nuevo y preparar el futuro. Es este un modelo que siguieron diversas cortes europeas siendo su ejemplo más significativo el Versalles de Luis XIV, aunque el sistema concebido por Felipe II se diseñó como una inversión, es decir, bienes aplicados a la búsqueda de una ganancia futura, mientras que la copia francesa fue destinada a un mero gasto -no recuperable, por tanto- para el divertimento y el placer.</p>
<p>En esta línea de los beneficios obtenidos con la inversión realizada en la construcción del Monasterio de El Escorial, se podría decir empleando el lenguaje económico actual, que la misma permitió elevar la demanda interna del país mediante el aumento del gasto público, incrementando así el Producto Interior Bruto (PIB) durante los años de la realización de las obras. Y en este sentido el famoso economista John Maynard Keynes con su teoría de la demanda agregada constituida por la salida de recursos de los particulares, de las empresas y del <em>propio gobierno</em>, estaría de acuerdo desde el punto de vista del crecimiento económico con la decisión constructiva del rey Felipe II.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</p>
<p>En esta línea de vastos proyectos y tras la terminación de las grandes obras escurialenses, Felipe II se sintió libre para emprender nuevos objetivos con la finalidad de fortalecer su imperio universal preparando renovados propósitos militares con suerte diversa. Entre ellos se encontraba la denominada <em>Empresa de Inglaterra</em>, que preparaba el envío en 1.588 de la llamada en España, la <em>Grande y Felicísima Armada</em>, que no alcanzó sus objetivos por diferentes motivos, entre ellos, el fallecimiento inesperado del gran marino que estaba destinado a capitanearla, el invicto Marqués de Santa Cruz.</p>
<p>Por el contrario, sí fue un éxito rotundo la destrucción de la denominada <em>Contra Armada</em> inglesa de 1589 que la Reina Isabel de Inglaterra envío a las costas españolas con la excusa de ayudar al Prior de Crato -el hijo natural del infante Luis de Portugal- que pretendía la Corona de Portugal, corona que ya ostentaba con todo derecho el propio Felipe II. Este objetivo terminó con el desastre de la flota inglesa que fue destruida en su intento fallido, sufriendo los ingleses una gran mortandad en aquella guerra. Finalmente, el conflicto anglo-español, que se venía prolongando por los ataques de los corsarios ingleses a las flotas españolas que procedían de América, terminó con el Tratado de Londres de 1.604, que consagraba la hegemonía española para las siguientes décadas del siglo XVII.</p>
<p>Por último, y en este pequeño tramo de intervenciones militares a finales del reinado de Felipe II, hay que recordar un planteamiento que estuvo presente en el ánimo del monarca durante mucho tiempo y en dónde su característica prudencia estuvo siempre presente. Nos referimos a la conquista de la China, un imperio que a veces daba problemas a las posesiones españolas en el Pacífico. Esta idea nacida ya en 1576 se prolongó a lo largo de 10 años sin decidirse el monarca a llevarla a cabo, pero al ir terminándose las obras escurialenses, volvió de nuevo a su cabeza la posible ejecución de este proyecto. Fue su gran tentación&#8230; a la que no cedió. Actuó con su calma habitual estimando que, aun siendo interesante aquella empresa, supo reconocer que le faltaban los brazos militares necesarios para acometerla. Y así fue, si bien los datos señalan que en el año de 1580 llegaron a Manila más españoles que en ningún otro momento, aunque finalmente desistió de aquel proyecto. Y es que la tradicional escasez poblacional de España fue una circunstancia que estuvo presente en el origen de la decadencia del último tercio del siglo XVII.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Pero dejemos lo <em>tangible</em> cuya máxima expresión visual pudieran ser las guerras que tuvo que sostener el Rey Felipe II y volvamos, brevemente ya, al ámbito de El Escorial en dónde juega <em>lo intangible</em> entre sus realidades más sutiles. En efecto, el Monasterio de El Escorial no sólo es una estructura física, sino que guarda también una estructura mental, y si su configuración externa sobrecoge por su rotundidad, el siguiente paso sobre su condición comporta ya una invitación a penetrar en su estructura íntima en dónde se percibe la fuerza vital que lo anima y da razón de sus objetivos más sustantivos. El Escorial interior ofrece una vivencia sostenida para establecer un diálogo secreto con su auténtica identidad, que permanece siempre viva, aunque tal vez escondida como corresponde a su condición de obra mental, intelectual y artística. Será tal vez una conversación mantenida sobre el mensaje dejado por sus principales constructores que, transcendiendo el tiempo y el espacio, se renueva cada vez que un nuevo visitante traspasa los diferentes umbrales de cada una de las puertas que se abren al exterior de su recinto. Es éste un mensaje que quedó firmado por las lágrimas que vertió Felipe II la noche en que aprobó el resultado de su obra.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em> </em></p>
<p><em> </em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong> </strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/articulo-el-real-monasterio-de-el-escorial-su-esencia-y-significado/">«El Real Monasterio de El Escorial. Su Esencia y Significado»</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La economía de la estética</title>
		<link>https://deautor.hispanianostra.org/la-economia-de-la-estetica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Baltés Horche]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Nov 2024 09:10:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Totum revolutum]]></category>
		<category><![CDATA[economía]]></category>
		<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://deautor.hispanianostra.org/?p=39188</guid>

					<description><![CDATA[<p>Foto: El Infante Don Carlos, de Velázquez (1627) Autor: Carlos Baltés Horche Establecer un vínculo entre las palabras que dan título a estas reflexiones no es muy habitual puesto que puede parecer a primera vista que ambas materias son por naturaleza muy distantes entre sí. En efecto, el mundo de la economía requiere precisiones concretas</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/la-economia-de-la-estetica/">La economía de la estética</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;">Foto: <a href="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/11/El-Infante-Don-Carlos-de-Velazquez-1627.jpg"><em>El Infante Don Carlos</em></a>, de Velázquez (1627)</p>
<p style="text-align: right;">Autor: Carlos Baltés Horche</p>
<p>Establecer un vínculo entre las palabras que dan título a estas reflexiones no es muy habitual puesto que puede parecer a primera vista que ambas materias son por naturaleza muy distantes entre sí. En efecto, el mundo de la economía requiere precisiones concretas si se quiere avanzar con provecho en sus predios habituales. Mientras que si se habla de estética los criterios y fórmulas usuales en ese ámbito tal vez sean más subjetivos dado que responden a gustos y apreciaciones individuales o colectivas que surgen de preferencias no siempre susceptibles de ser razonadas con precisión. En cualquier caso, preciso será establecer los objetivos fundamentales de ambas materias a través de sus propias definiciones como conjuntos autónomos conformados a partir de sus respectivos saberes.</p>
<p>En el caso de la economía podemos recoger su definición más clásica y sintética: <em>Es la utilización de recursos escasos o limitados susceptibles de usos alternativos con objeto de producir bienes y servicios que </em>cubran<em> las necesidades humanas</em>. A partir de esta definición se puede extender y ampliar toda la configuración de la economía a través de múltiples perspectivas como son: los agentes intervinientes, las áreas de actuación, las fases de los procesos, los sectores económicos, los factores productivos, los diversos sistemas globales y un largo etcétera que contempla la totalidad de las necesidades humanas y los procedimientos para procurar su satisfacción. En definitiva, la economía busca la gestión ordenada y racional de los recursos disponibles para dar la respuesta óptima a las diferentes demandas sociales. Por otro lado, la economía se relaciona con otras ciencias, especialmente con el derecho, la política, la sociología, la antropología, la psicología, la historia y, cómo no, con la tecnología.</p>
<p>Sin embargo, entre esas diciplinas que se han mencionado no aparece de momento la estética. ¿Es que ésta última materia no tiene nada que ver con la economía? Trataremos de ofrecer una respuesta a esta cuestión.</p>
<p>¿Qué es, pues, la estética? ¿Es acaso un medio que puede mejorar la vida a los individuos que conforman las sociedades humanas? ¿Sus aportaciones, componentes y vigencias ofrecen respuestas y satisfacción a las personas presentando, a su vez, un valor de intercambio de naturaleza económica? ¿Tiene el mundo de la estética un valor que satisfaga una necesidad que se pueda cubrir en un mercado? Si la respuesta a estas preguntas es sí, no cabrá duda alguna de que podremos hablar de una <em>economía de la estética</em>.</p>
<p>Para ello habrá que identificar qué es lo que se entiende por estética. Inicialmente puede decirse que responde a una necesidad, la necesidad de vivir entre la Belleza que tiene el ser humano. Esta afirmación se puede entender muy bien desde la contemplación de la naturaleza. En efecto, en el otoño los bosques caducifolios se llenan de colorido como consecuencia de la falta de luz que se produce en los cortos días que se imponen en esa estación, de manera que la fotosíntesis en esa época ya no les va ayudar demasiado a mantener sus masas arbóreas que van perdiendo poco a poco sus hojas verdes por la falta de clorofila surgiendo en ese proceso un precioso y espectacular colorido. Es decir, la belleza otoñal tiene su origen en una necesidad real de la naturaleza, de modo que la belleza nunca es superflua ni prescindible dado que ayuda a mejorar la vida humana y esta circunstancia real no se puede desconocer. La propia naturaleza señala el camino a todos los seres vivos y entre ellos a los humanos, que están dotados de una condición dinámica que les permite la adaptación al medio y una sensibilidad que reside en su cerebro a través de las conexiones neuronales que lo conforman. Es en esta conciencia -llamémosla así- donde habita la necesidad y la percepción de la Belleza, que no es otra cosa que la Armonía Absoluta en la naturaleza y en la vida humana. Fue el filósofo alemán Alexander Baumgarten quien en el siglo XVIII utilizará el término <em>estética</em> por primera vez, señalando que es ésta la Ciencia de lo Bello y a la que se accede a través del conocimiento sensorial.</p>
<p>La palabra “estética” deriva originalmente del griego <em>aisthesis</em>, que indica un conocimiento sensible que va dirigido a tres manifestaciones fundamentales de la vida civilizada: 1º. El Arte, que es una expresión creativa donde se plasman emociones, sentimientos y percepciones sobre la realidad a través de recursos plásticos, lingüísticos y sonoros, de forma que el Arte será reconocido finalmente como una obra de la sensibilidad y de la actividad intelectual. 2º. El segundo componente de la estética vendrá dado por la Elegancia, que no es otra cosa que <em>la ley sin perder la libertad</em> como señala el filósofo Eugenio d´Ors, un término aquel que procede del latín <em>elegantia</em>, que es sinónimo entre otros de <em>eligere</em>, es decir: elegir, escoger, y al escoger nos enfrentamos al hecho fundamental de la inteligencia que implica un proceso de permanente elección, de elegir la mejor alternativa entre las que se presentan. La Elegancia es, pues, también elección, elección de una combinación entre diversos factores estéticos y morales que posibilitan la armonía, el buen gusto y la mutua cortesía. En definitiva, la Elegancia no es otra cosa que un precipitado salido de la Inteligencia. 3º. Por último, se encuentra la Ética, que tiene su origen en la palabra griega “<em>ethos</em>”, que significa comportamiento. Es decir, la Ética señala y califica la conducta de las personas. De manera que el buen comportamiento, el ético, se puede calificar asimismo de “estético”, mientras que el mal comportamiento, el no ético, sería en verdad antiestético. Y es que la ética -que forma parte de la estética del comportamiento y de las relaciones sociales- es muy importante en el mundo económico y empresarial y por tanto forma parte de la economía de la estética. En definitiva, la ética es también la elegancia en el comportamiento, pues así se puede calificar la acción cuando se cumple la palabra dada. De modo que el denominado <em>juego limpio</em> se puede calificar de elegante. Recuerdo a un gran profesor de economía que señalaba la extrañeza de algunos empresarios de Sudamérica ante la falta de fuerza de las economías de sus países que, siendo éstos potencialmente ricos mostraban, sin embargo, un futuro incierto&#8230; “No se extrañen de ello -dijo el profesor- eso ocurre cuando se olvida el código de comercio y la palabra dada”. Es el comportamiento ético el que da muchas veces la respuesta a la evolución de la economía. Y es que sin ética no hay progreso.</p>
<p>Y si vamos a hablar de la <em>economía de la estética</em> deberemos dirigir especialmente la atención a las Bellas Artes empezando por la Escultura, la Pintura y la Arquitectura, muy presentes siempre por su especial permanencia y estabilidad, para seguir después   con la Literatura, la Música, la Danza, el Cine y la Fotografía, poseyendo este segundo grupo de Artes una configuración particular que le distingue de las anteriores por una presencia discontinua y singular, aunque muy habitual para los diferentes grupos sociales. Todas las Bellas Artes son accesibles a través de los sentidos superiores, es decir: la vista y el oído, mientras que los denominados sentidos menores: gusto, olfato y tacto permiten el acceso a las Artes denominadas menores: la gastronomía, la perfumería y la artesanía, que muestran actualmente una creciente importancia económica y social. En todas las Artes mencionadas se pueden aplicar las bases económicas y sociales de lo que hemos denominado <em>economía de la estética</em>, que tratará de alcanzar una síntesis de los valores del equilibrio económico apoyándose simultáneamente en dos factores que deben de saber convivir: Por un lado: la libertad y por el otro: la norma. Un camino complicado a veces pues como escribió Goya: <em>El sueño de la razón produce monstruos</em>&#8230; En cualquier caso, con lo dicho anteriormente creemos que queda justificada la propuesta de una economía de la estética que se fundamenta en los Principios que siguen a continuación.</p>
<h5>Principios básicos de la economía de la estética</h5>
<ul>
<li>Principio 1º: Saber elegir. La elección es un proceso fundamental de la economía porque cuando no hay posibilidad de elección no es posible la disquisición racional en la búsqueda del camino óptimo. La mejor elección es el objetivo básico del comportamiento económico. Cuando no hay la posibilidad de trazar caminos alternativos para un fin concreto estaremos simplemente ante un proceso de naturaleza técnica. Asimismo, sabemos ya que detrás de toda estética se encuentra la inteligencia y la posibilidad de elegir.</li>
</ul>
<p style="padding-left: 40px;">De lo anterior se desprende la importancia de la libertad de acción tanto en el proceso económico como en el ámbito propio de los valores estéticos señalados más arriba. De modo que vivir es mantenerse en un proceso permanente de elección de la mejor alternativa entre las que se presentan. La imbricación del arte y la ciencia tienen una función importante en la vida humana y en la sociedad, de manera que la elegancia y el buen gusto, toda estética, en definitiva, no son un lujo como a veces se piensa sino una necesidad.</p>
<ul>
<li>Principio 2º: En las artes decorativas todo lo que no suma resta. Es decir, no se puede añadir a un conjunto preexistente correcto algo que carezca de verdadero valor estético. No hay nada más inútil que la presencia de lo que sobra. La economía y el buen gusto siguiendo los patrones de la belleza deben suprimir siempre lo superfluo.</li>
<li>Principio 3º: En el arte y en la vida cuando no se puede alcanzar la épica o la lírica, sólo queda el plato frío del costumbrismo.</li>
<li>Principio 4º: Mejor menos que más. Esto se explica entendiendo que la economía es una ciencia <em>anti-intuitiva</em>, de modo que en ocasiones la mejor solución queda disfrazada y sin aplicar. Y es que la belleza y la armonía supinas pueden ser paralizantes o inanes para quien carece de un criterio formado.</li>
<li>Principio 5º (Corolario del 4º): La delgadez está más cerca de la armonía que la obesidad. Pues nunca mucho de nada.</li>
<li>Principio 6º: La tasa de conocimiento y aplicación de los principios estéticos es función de la imitación y la observación acumuladas en la vida social. En el fondo la estética se nutre de mirar y reflexionar reconociendo no obstante que el mimetismo social debe ser franqueado por la variedad creadora.</li>
<li>Principio 7º o de la sabiduría: a) El dinero se adquiere, con la elegancia se nace. b) Siempre debe valorarse la “primera impresión”, pues ésta tiene un valor incalculable y generalmente descubre la verdad. c) Si en una exposición se siente la atracción por una obra hay que volver a ella porque posiblemente revelará un secreto inesperado: guarda una simetría d) La originalidad tiene tal vez el encanto de lo novedoso, pero finalmente   suele ofrecer escaso recorrido. e) <em>Huyen los Honores de quien los busca y buscan a quien los huye</em>, señaló el sabio Saavedra Fajardo. f) <em>Amemos a la Patria, aunque sólo sea por sus merecidas desgracias</em>, recordó el grande y perspicaz Ramón y Cajal. g) Finalmente, ante la disyuntiva de las naciones de conservar o de adquirir nuevas posesiones e influencias, los inteligentes Montesquieu, Areilza y Castiella decretaron que: <em>Adquirir es el único medio para conservar</em>.</li>
<li>Principio 8º o de la “econometría” de la estética: Así es la aritmética de los Recursos: la comida que se reparte, decrece, el dinero que se distribuye, disminuye también. Sin embargo, el conocimiento que se enseña se multiplica y lo mismo ocurre con los intercambios: las alegrías que se comparten aumentan y por, el contrario, las penas compartidas disminuyen. Hay, pues, que saber repartir y compartir. Y es que la estética es una síntesis de la Belleza de las Artes y de la Ética de las personas, pues ambas poseen un servidor fundamental: la Inteligencia. De modo que el contacto con los valores estéticos nos obliga a ser mejores y a emplear la inteligencia. Por eso algunos no los pueden resistir, pues la estética en las actitudes y en los comportamientos son en nuestra época valores discutidos. Sí, ambos representan un ideal en un tiempo sin ideales.</li>
<li>Principio 9º o la política económica de la estética: Recoge este principio las acciones necesarias para alcanzar un mayor nivel estético en una sociedad. Sabido es que en nuestro siglo vivimos una <em>Época Feísta</em>, lo que exige elevar el tono y la altura de las costumbres sociales, para hacerla así más vivible, más bonita, menos soez, más interesante y ordenada. En definitiva, alcanzar una vida más culta y amable para todos, tanto para los propios españoles como para los que nos visitan. Es muy necesario el acopio de recursos públicos que garanticen el buen estado de las ciudades españolas, así como los monumentos artísticos que en España son incontables y de gran nivel histórico-artístico.</li>
</ul>
<p style="padding-left: 40px;">La política económica de carácter estético exige en ocasiones realizar determinadas acciones concretas sobre el patrimonio histórico y artístico que deben ser siempre muy meditadas. En otros momentos, sin embargo, posiblemente lo mejor puede ser&#8230; no hacer nada. Recuerdo haber oído la contestación que dio el presidente Valéry Giscard d´Estaing cuando le preguntaron qué iba a hacer con los terrenos recién comprados por el Estado Francés en la Costa Azul. La contestación fue muy clara: ¡<em>Nada</em>! ¡<em>Absolutamente nada</em>! Y es que a veces en las cuestiones estéticas la mejor opción para proteger un valor concreto es no concebir ningún proyecto sobre él. Por tanto, el cuidado y el respeto hacia los paisajes y otros enclaves españoles, que son tan variados como magníficos, exige una meditación lúcida; de forma que <em>primero la planificación y después la acción</em>. Asimismo, los Museos deben recibir una atención constante en sus colecciones y edificios. De igual manera, es muy importante ofrecer un alto nivel en la ejecución y la solemnidad en las ceremonias y los actos públicos realizados por el Estado y las administraciones públicas, dado que las formas bien diseñadas resaltan el fondo de las acciones y actos programados. Pertinente será también que los cuidados sobre el patrimonio español a cargo de particulares se reconozcan con desgravaciones fiscales. Eso sí, éstas deben quedar condicionadas al claro cumplimiento del interés general.</p>
<ul>
<li>Principio 10º o de la estructura económica de la estética: En este último principio que trata sobre la economía aplicada de la estética consideraremos inicialmente un polinomio de diversos términos constituido por el conjunto de los valores artísticos e históricos de España añadiendo a éstos -que conforman el bagaje cultural y monumental español- también su geografía, su clima, su ubicación geográfica, su gastronomía, su calidad de vida y como no, las costumbres y fiestas que muestran la personalidad de sus gentes. Este polinomio se convertirá en una ecuación si disponemos un signo de igualdad al final del mismo y establecemos al otro lado la equivalencia del número de visitantes extranjeros multiplicado por los gastos totales que realizan en nuestro país, lo que constituirán los ingresos totales producidos anualmente por el sector económico del turismo. Sabido es que el turista valora especialmente la seguridad del destino, las prestaciones que recibe y una buena relación calidad-precio en su visita junto a los otros factores señalados anteriormente.</li>
</ul>
<p>Así en el año 2023 España superó los 85 millones de turistas, con un incremento del 18,7% respecto al año anterior lo que representó un ingreso de 186.596 millones de euros, que supusieron en ese ejercicio el 12,8% del PIB español.  En 2024 y durante los 7 primeros meses se recibieron unos 54 millones de visitantes equivalentes a un 12% más que en igual periodo del año anterior. Se estima que para el presente año de 2024 se superen los 100 millones de turistas, estimándose que los ingresos por turismo alcancen al 13,5% del PIB total español, el cual para ese mismo año se situará previsiblemente sobre los 1,6 billones de euros. Hay que señalar no obstante la necesidad de mejorar el nivel de nuestro turismo como antes se ha señalado propiciando la llegada de visitantes de alto poder adquisitivo ofertando para ello los mejores servicios posibles. Este es un objetivo razonable a cargo de los profesionales de sector y también de los poderes públicos pertinentes. Hay que reducir, por tanto, el <em>turismo autofágico</em>, que es aquel que se lleva prácticamente lo que trae.</p>
<p>En este orden de cosas hay que señalar que España forma junto con Italia el grupo de los dos países con mayores patrimonios histórico-artísticos del planeta. Se estima que Italia posee el 40% del patrimonio histórico-artístico mundial. España le sigue a continuación con una posesión del 30% de ese Patrimonio Mundial. Finalmente, el 30% restante se reparte entre los demás países de la Tierra. Esta primacía se mantiene también en el número de declaraciones de Patrimonios de la Humanidad por parte de la UNESCO.</p>
<p>Dentro de los términos del polinomio que estamos estudiando hay que destacar la espléndida labor que realiza “Hispania Nostra”, que está dedicada, como es sabido, a la conservación de un importante patrimonio histórico-artístico y natural como es el español. Con los criterios que “Hispania Nostra” establece sobre los patrimonios material e inmaterial y el seguimiento que hace de los mismos a través de sus listas de patrimonio en peligro (Rojas), patrimonio que se salva (Verdes) y patrimonio que perece (Negras), así como con la institución de los diversos premios y actividades que promueve para el conocimiento y cuidado de nuestro patrimonio, lleva a cabo una encomiástica labor propia de una verdadera economía de la estética.</p>
<p>De manera que con el resto de los términos polinómicos ya señalados se puede decir que el Turismo es y será uno de los principales apoyos económicos y culturales que posee la economía española, que se asienta en su maravillosa geografía poseedora de una fauna y una flora espectaculares y muy diversas, así como en la existencia de un clima benigno generalmente. Asimismo, este sector se sustenta también en la posesión y práctica de la mejor gastronomía del mundo en base a la calidad y diversidad de sus productos y al excelso nivel alcanzado por su cocina.</p>
<p>De forma que en España los valores estéticos tal y como los hemos definido aquí son y pueden ser cada vez más rentables, de modo que la estructuración de una inteligente <em>política económica de la estética</em> es muy importante y necesaria, debiéndose por ello ser propiciada y fortalecida de manera creciente. La promoción y defensa de los grandes valores artísticos y culturales de España deben dar lugar a una política económica inteligente y bien estructurada de cara al futuro, porque un Turismo bien gestionado no sólo será nuestro principal sector económico, sino que además ayudará a conformar el llamado “poder blando” de España, que en 2024 ocupa el puesto 11de ranking mundial, según el <em>Global Soft Power Index 2024</em>.</p>
<p>Consideremos finalmente dos casos particulares de la economía de la estética:</p>
<ol>
<li>El lujo: ¿Pertenece a la economía de la estética? Es, sobre todo, pura economía.</li>
<li>El ceremonial y la etiqueta: ¿Son economía? No, son estética, pero con resultados económicos a posteriori.</li>
</ol>
<p>Veámoslo:</p>
<ul>
<li>¿Qué es el lujo? La Real Academia Española lo define así: Abundancia en el adorno o en las comodidades a través de objetos suntuosos. También señala la abundancia de elementos o medios que superan los medios normales. Asimismo, se resalta la excelencia, la exquisitez y la calidad extraordinaria de los materiales empleados en los bienes fabricados. Estas son definiciones al uso que se pueden calificar también con sinónimos diversos como: la suntuosidad, el boato, la opulencia, la ostentación, etc.</li>
</ul>
<p style="padding-left: 40px;">Pero ¿qué hay detrás de estas consideraciones? Indudablemente, la humana pretensión de ser más feliz y de añadir mayor bienestar a la vida a través de bienes como las casas, las posesiones, los coches, los barcos, la ropa. Es decir, toda la amplia gama de lo que se puede desear. Podíamos señalar dos líneas en las preferencias: 1º. Artículos: moda, relojes, joyas, accesorios diversos, y, por supuesto: la belleza y el arte. 2º. Estilos de vida: coches y aviones particulares, mansiones, viajes, la gastronomía y sus productos exquisitos.</p>
<p style="padding-left: 40px;">Y precisamente son determinados grupos empresariales especializados los que satisfacen esa demanda exigente, pues ellos fabrican y ofrecen todo lo que los poseedores de grandes fortunas y posiciones precisan y desean. ¿Cómo lo hacen? Practicando una <em>diferenciación de precios en los productos y también una diferenciación en los propios productos</em>. En definitiva, llevan a cabo una diferenciación de su oferta. Esto se ve muy claramente en los fabricantes de coches, pues se dieron cuenta que hacer un solo modelo de automóvil limitaba sus ganancias porque habría clientes dispuestos a pagar más por coches que ampliaran sus prestaciones. De ahí que las casas fabricantes de automóviles fueran ofreciendo diversos modelos diversificando crecientemente los precios y las subsiguientes prestaciones. Hoy las grandes casas fabricantes de objetos de lujo generalmente ya sólo ofrecen altas gamas en su productos y servicios porque sus precios se han despegado totalmente de los costes de producción, de manera que los precios finales se ajustan simplemente a lo que los compradores están dispuestos a pagar.</p>
<p style="padding-left: 40px;">Veamos algunas cifras de estos sectores del lujo. El mercado mundial del lujo se cifró en 2023 en 392.000 millones de dólares, siendo Estados Unidos el primer mercado del lujo con 83.300 millones de dólares seguido de China. En ese año los potenciales grandes compradores del lujo poseían unas fortunas conjuntas de 12,7 billones de dólares amasadas por 2640 millonarios distribuidos en 77 países. De esa lista, 1.188 millonarios procedían de Asia, 887 de América, 501 de Europa y de África, 14. Y es que esas grandes fortunas, vinculadas generalmente con el desarrollo de Internet y la tecnología digital, aunque no exclusivamente, presentan un valor colectivo de 4,5 billones de dólares en los Estados Unidos, seguido por la China con una cifra colectiva de 2 billones de dólares, apareciendo a continuación la India con un valor colectivo de grandes fortunas de 675 mil millones de dólares. En la actualidad posiblemente sea Elon Musk el hombre más rico del mundo poseedor de una fortuna vinculada a diversas tecnologías punteras. Éste es seguido por Bernard Arnault, quien fue con anterioridad el más rico de los hiper-ricos, de forma que este último es precisamente el mayor exponente y aglutinador de la industria del lujo. Al fin y al cabo, parece lógico que el mayor suministrador de productos del lujo del mundo sea también un miembro muy destacado del club de las grandes fortunas.</p>
<ul>
<li>El ceremonial y la etiqueta. ¿Qué representan ambos dentro de los parámetros que venimos utilizado? Evidentemente los dos conforman claramente una estética y son en principio una práctica generada por la civilización y la cultura. El primero, supone a un acto social y solemne marcado por un proceso que sigue unas pautas establecidas previamente. La ceremonia suele guardar en su origen ritos ancestrales basados en tradiciones y valores simbólicos. Mientras que la segunda implica un conjunto de reglas a cumplir en determinadas ocasiones en relación generalmente con la vestimenta y siguiendo normas fijadas por un protocolo establecido.</li>
</ul>
<p style="padding-left: 40px;">Sin embargo, la pregunta complementaria podría ser: ¿tienen los dos repercusiones de naturaleza económica aunque su sentido inicial no sea el estrictamente económico? En nuestra opinión, innegablemente. Representan un gasto adicional en principio, aunque su establecimiento social y político supone a corto plazo el prestigio y, a medio y largo plazo, la aparición subyacente de importantes ingresos. Que se lo pregunten si no a los británicos con sus fastuosas ceremonias dado que ellos dan más importancia al dinero que nosotros los españoles, y a pesar de que el signo del dinero y la riqueza por antonomasia es el representado por el signo del dólar: €, que se gestó con las famosas <em>barritas</em> copiadas de las llamadas <em>Columnas de Hércules</em> que aparecían en el antiguo <em>real de a ocho </em>español, el cual fue la primera moneda de reserva de la historia. En definitiva, es esa vitola de orden y de elegancia que representan la etiqueta y las ceremonias lo único que le falta a nuestro turismo para alcanzar los más altos niveles de ingresos y de prestigio. Merecería la pena que los responsables de la imagen de España estudiaran estas cuestiones porque el asunto no es baladí.</p>
<p style="padding-left: 40px;">Daremos algunas ideas al respecto. El ceremonial exige el orden en detrimento de la confusión, precisa de la simetría dentro de la variedad y los contrastes. Asimismo, las reglas establecidas -tan importantes siempre- deben ser conocidas y aplicadas en todo momento. De igual forma, en el desarrollo de las ceremonias debe imperar la razón y la lógica, pues no se debe improvisar nunca.</p>
<p style="padding-left: 40px;">También la etiqueta tiene su razón de ser. Empezando por su obligado cumplimiento cuando la misma se define y se exige. La etiqueta representa un código de usos y costumbres que no sólo se dirigen a la vestimenta sino también a la actitud personal. Señalemos su etimología: viene la palabra “etiqueta” de <em>estiquete</em>, señal escrita y fijada con una estaca o clavo. Es decir, señala en principio la presunción de <em>inamovible</em>, sin cambios. Asimismo, se estima preferentemente que procede del alemán: <em>Stikken </em>(puntiagudo), encontrándose su origen en el siglo XIV. Por último, señalaremos que las diversas etiquetas juegan también en los ceremoniales, de modo que aquéllas deben ser ordenadas según las prevalencias establecidas en los mismos.</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/la-economia-de-la-estetica/">La economía de la estética</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El deterioro intencionado de nuestro patrimonio documental</title>
		<link>https://deautor.hispanianostra.org/el-deterioro-intencionado-de-nuestro-patrimonio-documental/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mónica López Ayuso]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Sep 2024 08:58:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Totum revolutum]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://deautor.hispanianostra.org/?p=39179</guid>

					<description><![CDATA[<p>“¿Cómo se las arregla la gente para encontrar un empleo nuevo? Supongo que recurren a sus amigos; yo no tengo amigos, Hay mucha gente que no tiene amigos, que debe arreglárselas sola y valerse por sí misma; ¿a quién recurre esa gente? (…)”. Charlotte Brönte escribió estas palabras en 1847, en su obra Jane Eyre.</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/el-deterioro-intencionado-de-nuestro-patrimonio-documental/">El deterioro intencionado de nuestro patrimonio documental</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>“¿Cómo se las arregla la gente para encontrar un empleo nuevo? Supongo que recurren a sus amigos; yo no tengo amigos, Hay mucha gente que no tiene amigos, que debe arreglárselas sola y valerse por sí misma; ¿a quién recurre esa gente? (…)”.</p></blockquote>
<p>Charlotte Brönte escribió estas palabras en 1847, en su obra Jane Eyre. He decidido tomarla prestada para introducir el tema que vamos a tratar hoy:  cómo los “enchufes” de personas sin formación están deteriorando considerablemente nuestro patrimonio documental.</p>
<p>Lector, lectora, no, no me he vuelto loca. De hecho, por suerte o por desgracia, lo he visto con mis propios ojos. Grandes empresas se han unido a la ‘moda europea’ de la digitalización, sin tener ni un ápice de cariño hacia nuestra historia. Sus empleados son contratados con el único objetivo de producir como máquinas, incluso si para ello deben saltarse el 99% de la normativa de Archivística y Patrimonio.</p>
<p>Resulta vergonzoso saber que ninguna de estas personas conoce la existencia de dichas leyes. Se les contrata bajo una completa y absoluta ignorancia. ¿Cómo van a entender el valor real de lo que tienen entre sus manos, si nadie se lo explica? Meten en los escáneres la documentación deprisa, sin importarles si algo se rompe o se pierde, tratando de cumplir con los objetivos que se les han impuesto, porque tienen que llevar dinero a sus hogares. No saben lo que es un balduque, y mucho menos cómo atarlo, así que hacen lo que pueden con lo que tienen. Contratan a superiores que tampoco tienen ni idea de la protección del Patrimonio, nuevamente mucho menos de cómo manipularlo, y aún menos de enseñar a sus empleados. No pueden predicar con el ejemplo porque no lo tienen ni para ellos mismos.</p>
<p>Lamentablemente dos siglos después, el mundo continúa funcionando por “enchufes” de personas que en la mayoría de los casos, ni saben ni quieren aprender, porque debido a ese “enchufe”, creen gozar de total impunidad. Y lo más triste de todo, es que, también en la mayoría de los casos; llevan razón. Son intocables. No importa si tiran documentación a la papelera, si la pierden, la rompen, comen o beben sobre ella… No van a ser castigados. Sus actos no tendrán consecuencias por ser “amigos de”. De hecho, se les va a favorecer por encima de los que sí saben lo que hacen (o los que quieren aprender), a quienes les importa la preservación y la seguridad de los documentos. Porque no, poner a un guardia con pistola a vigilar no es suficiente, si las personas encargadas de su gestión son sus propios verdugos. ¿Qué va a hacer el personal de seguridad? ¿Dispararles?</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-39182 aligncenter" src="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/09/1561936035906jpgwidth1482height741rotate0scalex1scaley1ow1500y44oh845x12cw1920ch950.jpg" alt="" width="1400" height="693" srcset="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/09/1561936035906jpgwidth1482height741rotate0scalex1scaley1ow1500y44oh845x12cw1920ch950.jpg 1400w, https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/09/1561936035906jpgwidth1482height741rotate0scalex1scaley1ow1500y44oh845x12cw1920ch950-768x380.jpg 768w, https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/09/1561936035906jpgwidth1482height741rotate0scalex1scaley1ow1500y44oh845x12cw1920ch950-585x290.jpg 585w" sizes="(max-width: 1400px) 100vw, 1400px" /></p>
<p>Cada crujido de papel que escucho, cada documento foliado que veo en la basura, me resta años de vida. Nos la resta a todos, de hecho, porque se está alterando nuestra memoria colectiva. Cuando te deshaces de un telegrama foliado porque no te apetece digitalizarlo, no te estás dando cuenta de que un hijo, un bisnieto, una abuela… pueden estar moviendo cielo, tierra, mar y aire para encontrarlo. Trabajas para servir a los demás. <em>Quod Omnes Tangit</em>. Cada persona tiene un pasado, una historia personal, necesidades. Puedes haberte cargado el único telegrama que demostraba que un padre llegó vivo a X país. ¿Sabes lo que significa para esa hija que no sabe lo que le ocurrió a su padre, y que no ha podido dormir tranquila desde hace más de 40 años? ¿Y qué pasa con ese señor que está a punto de fallecer y quiere saber qué fue de su mejor amigo de la infancia? ¿De verdad no os hacéis una idea de lo importante que es lo que tenéis en vuestras manos? ¿Del privilegio que supone darle paz a las personas? La mujer que aparece en la fotografía que sostienes como papel de fumar,  fue (o es) muy querida por alguien. ¿Acaso no importa? Nadie se para a reflexionar sobre estas cuestiones porque lo único que hacen, que están obligados a hacer; es trabajar lo más rápido posible para que no les despidan.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-39180 aligncenter" src="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/09/Profundiza-en-la-historia-a-traves-de-las-fotografias-que-hay-en-los-Archivos.jpg" alt="" width="1000" height="667" srcset="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/09/Profundiza-en-la-historia-a-traves-de-las-fotografias-que-hay-en-los-Archivos.jpg 1000w, https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/09/Profundiza-en-la-historia-a-traves-de-las-fotografias-que-hay-en-los-Archivos-768x512.jpg 768w, https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/09/Profundiza-en-la-historia-a-traves-de-las-fotografias-que-hay-en-los-Archivos-585x390.jpg 585w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></p>
<p>Deberíamos entonces preguntarnos, ¿quién tiene realmente la culpa? ¿Los empleados que no han sido formados? ¿Aquellos que les contratan sin enseñarles o sin despedirles cuando hacen las cosas mal repetidamente? ¿Las altas esferas que permiten, o incluso incentivan que esto ocurra? Al menos sabemos que el personal de seguridad no tiene la culpa. ¿Qué pensaría Antonia Heredia o Cruz Mundet? No se están respetando las investigaciones de sus vidas, y no puedo quedarme callada (como hacen todos, por miedo) ante semejante injusticia. Esto tiene que terminarse ya. Tenemos el personal formado (ese que nunca logra aprobar las oposiciones de Archivo porque cada día las ponen más difíciles), pues utilicémoslo para los fines para los que se han preparado. Si no cambiamos la forma en que se hacen las cosas, nos quedaremos atascados en el pasado, y eso perjudica nuestro patrimonio documental.</p>
<p>“Pero el miedo a la innovación, en este país, se extiende a todo. Este es solo un miedo encubierto, <strong>la timidez aprensiva de babosas indolentes que custodian</strong>, cubriéndolo de cieno, <strong>el cómodo lugar que consideran una propiedad hereditaria, y comen, beben y disfrutan, en vez de cumplir sus deberes</strong>, con la excepción de unas formas vacías, para las que fue dotado. Estas son las personas que <strong>más vigorosamente insisten en que se obedezca la voluntad del fundador, clamando contra toda reforma, como si fuera una violación de la justicia</strong>«.</p>
<p><strong><u>Bibliografía</u></strong></p>
<ul>
<li>Brönte, Charlotte, <em>Jane Eyre</em>, Austral, Barcelona, 2016.</li>
<li>Wollstonecraft, Mary, <em>Vindicación de los derechos de la mujer</em>, Editorial Alma, 2021.</li>
<li><a href="https://cadenaser.com/andalucia/2024/08/09/el-ayuntamiento-de-jaen-concede-la-licencia-de-obra-a-primark-y-cubiertos-de-gloria-radio-jaen/">https://cadenaser.com/andalucia/2024/08/09/el-ayuntamiento-de-jaen-concede-la-licencia-de-obra-a-primark-y-cubiertos-de-gloria-radio-jaen/</a> (Consultado el 11/08/2024)</li>
<li><a href="https://www.0221.com.ar/nota/2019-7-1-7-40-0-avanzan-con-la-recuperacion-y-preservacion-de-archivos-historicos-del-hospital-de-romero">https://www.0221.com.ar/nota/2019-7-1-7-40-0-avanzan-con-la-recuperacion-y-preservacion-de-archivos-historicos-del-hospital-de-romero</a> (Consultado el 09/09/2024)</li>
<li><a href="https://www.comunidadbaratz.com/blog/tag/antequera/">https://www.comunidadbaratz.com/blog/tag/antequera/</a> (Consultado el 11/08/2024)</li>
</ul>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/el-deterioro-intencionado-de-nuestro-patrimonio-documental/">El deterioro intencionado de nuestro patrimonio documental</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Las últimas de la fila</title>
		<link>https://deautor.hispanianostra.org/las-ultimas-de-la-fila/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mónica López Ayuso]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Feb 2024 15:54:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Totum revolutum]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://deautor.hispanianostra.org/?p=39165</guid>

					<description><![CDATA[<p>Charlando con el personal de limpieza una servidora se ha dado cuenta de lo mal valorado que está su trabajo en general, y en concreto en el ámbito cultural. Y es que, si no protegemos a aquellas que protegen nuestro patrimonio, ¿cómo pretendemos que lo hagan correctamente? Un tema extraño, estarán pensando, ya que nadie</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/las-ultimas-de-la-fila/">Las últimas de la fila</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-39166" src="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/02/Fritz-Henle-Cleaning-Lady-in-Museum-of-Modern-Art-549774-2539651-570x410.jpg" alt="" width="570" height="410" /></p>
<p>Charlando con el personal de limpieza una servidora se ha dado cuenta de lo mal valorado que está su trabajo en general, y en concreto en el ámbito cultural. Y es que, si no protegemos a aquellas que protegen nuestro patrimonio, ¿cómo pretendemos que lo hagan correctamente?</p>
<p>Un tema extraño, estarán pensando, ya que nadie nunca habla sobre esto. Por esta razón, precisamente, me he decidido a dar voz a aquellas trabajadoras que creen que no la tienen porque no las tratan con el respecto y la dignidad que merecen. Sí, estoy hablando de las “señoras de la limpieza”, que para todos resultan ser las últimas en el escalafón sociolaboral, pero que sin su labor viviríamos en una gran masa de porquería.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-39167" src="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/02/2018LB9000.jpg" alt="" width="428" height="570" srcset="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/02/2018LB9000.jpg 735w, https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/02/2018LB9000-585x780.jpg 585w" sizes="(max-width: 428px) 100vw, 428px" /></p>
<p>Seguro que las ves por ahí, si tienes educación las saludas, pero poco más, ¿me equivoco? Y puede que cuando vayas al baño y te laves las manos, las agites en el lavabo salpicando el cristal y el lavabo en sí, o incluso que lo hagas en el propio suelo del baño. Tal vez también hagas tus necesidades y salpiques la taza o incluso el suelo; o te cueles (<strong>sin preguntar) </strong>cuando está fregado porque necesitas papel. A lo mejor cuando llueve entras sin secarte los pies, abres el paraguas y lo dejas en el suelo, mojándolo. Quizás también dejes migas sin recoger cuando comas, o las tires al suelo a propósito porque total, “para eso están las de la limpieza”. Poniéndonos quisquillosos, puede que llegues incluso a decirles a las señoras de la limpieza “esto está sucio, límpialo”, como si ellas no supieran hacer su trabajo y necesitasen órdenes de alguien que no tiene competencia para dárselas.</p>
<p>Y todas ellas te responderán “no pasa nada”, con una sonrisa, pero la realidad es que sí que pasa. Todo ello son faltas de respeto, de educación y de empatía. Estas mujeres se matan a trabajar físicamente todos los días, a limpiar la basura que ya de por sí hay, y la que tú le estás generando. Todo para que luego no escuchen ni un “gracias”, y ni siquiera las inviten a las celebraciones y/o a los dulces que todos hemos llevado al trabajo en alguna ocasión. Existen personas que incluso menosprecian su empleo, porque “limpian la suciedad de los demás”. Pero les diré algo: si ellas no fregasen el suelo de los museos, limpiasen el polvo de las mesas, fregasen los baños… ¿Qué sería del patrimonio arquitectónico? ¿Qué sería de su salud y de la de las personas que allí laboran?</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-39168" src="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/02/EKK7mdyX0AAxwTP.jpg" alt="" width="570" height="435" srcset="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/02/EKK7mdyX0AAxwTP.jpg 800w, https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/02/EKK7mdyX0AAxwTP-768x587.jpg 768w, https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2024/02/EKK7mdyX0AAxwTP-585x447.jpg 585w" sizes="(max-width: 570px) 100vw, 570px" />El hecho de tener que poner sobre la mesa esta reflexión me avergüenza. ¿Qué clase de educación tiene la gente? ¿Qué respeto tienen por la profesión ajena? Cuando tú pisas un suelo recién fregado o te metes en el baño sin permiso, estás literalmente pisoteando el trabajo de otra persona. ¿Te gustaría que de repente cogieran tu papeleo y lo metieran en una máquina de destrucción de papel, porque sí? Pues esto es lo mismo. Solo les pido, que la próxima vez que derramen comida o agua sin querer, piensen dos veces si es más fácil limpiarlo ustedes mismos o molestar a estas trabajadoras, que bastante explotadas las tienen ya.</p>
<p><strong><u>Biografía e imágenes </u></strong></p>
<ul>
<li style="list-style-type: none;">
<ul>
<li><a href="https://www.incollect.com/listings/fine-art/photographs/fritz-henle-cleaning-lady-in-museum-of-modern-art-549774">https://www.incollect.com/listings/fine-art/photographs/fritz-henle-cleaning-lady-in-museum-of-modern-art-549774</a></li>
<li><a href="https://collections.vam.ac.uk/item/O1435754/museum-cleaning-victoria-albert-photograph-hoppe-emil-otto/museum-cleaning-victoria--albert-photograph-hopp%C3%A9-emil-otto/">https://collections.vam.ac.uk/item/O1435754/museum-cleaning-victoria-albert-photograph-hoppe-emil-otto/museum-cleaning-victoria&#8211;albert-photograph-hopp%C3%A9-emil-otto/</a></li>
<li><a href="https://twitter.com/stefano_pesce/status/1198726725259210752">https://twitter.com/stefano_pesce/status/1198726725259210752</a></li>
<li><a href="https://dailyphotostream.blogspot.com/2009/09/cleaning-lady.html">https://dailyphotostream.blogspot.com/2009/09/cleaning-lady.html</a></li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/las-ultimas-de-la-fila/">Las últimas de la fila</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Por qué no existen grandes mujeres artistas?</title>
		<link>https://deautor.hispanianostra.org/por-que-no-existen-grandes-mujeres-artistas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mónica López Ayuso]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Feb 2024 09:22:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Totum revolutum]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Mujeres]]></category>
		<category><![CDATA[Museos]]></category>
		<category><![CDATA[Pintura]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://deautor.hispanianostra.org/?p=39159</guid>

					<description><![CDATA[<p>Citando a Linda Nochlin, “¿por qué no han existido grandes artistas mujeres?”. Es la pregunta que, inevitablemente, una se hace cuando todo lo que le imparten en clase y cuando la gran mayoría de exposiciones que se celebran, están relacionadas con la labor masculina. Se ha normalizado de una forma incomprensible la exclusión y la</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/por-que-no-existen-grandes-mujeres-artistas/">¿Por qué no existen grandes mujeres artistas?</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Citando a Linda Nochlin, “¿por qué no han existido grandes artistas mujeres?”. Es la pregunta que, inevitablemente, una se hace cuando todo lo que le imparten en clase y cuando la gran mayoría de exposiciones que se celebran, están relacionadas con la labor masculina. Se ha normalizado de una forma incomprensible la exclusión y la ignorancia del patrimonio de las mujeres en la Historia del Arte. Pero ¿por qué en el siglo XXI se continúa haciendo? Ésta es la reflexión que surge al finalizar el recorrido de <em>Maestras</em>. Pensarán, no es cierto, pero plantéenselo de la siguiente manera, ¿cuántas se organizan al año? ¿Dos? ¿Tres? ¿Cuántas se hacen sobre hombres? Si tú, lectora, lector, visitas un museo, fíjate en si el número de obras realizadas por mujeres es igual o inferior al de los hombres.</p>
<p><em>Guerrilla Girls</em> reivindicaron la carencia de artistas femeninas en las salas del MET, frente a la ingente cantidad de desnudos femeninos (más del 85%), en su obra <em>Do women have to be naked to get into the Met. Museum?</em></p>
<p>Pero esto no es algo que ocurra fuera de nuestras fronteras: en 2021 el Museo del Prado contaba con <strong>ocho obras</strong> expuestas, realizadas por mujeres; mientras que el resto, unas 1.218, pertenecían a hombres. Afortunadamente, en los últimos años han tratado de subsanar este gravísimo problema, realizando una sección en su página web dedicada a ellas: <em>El Prado en femenino. </em>A pesar de que valoramos el esfuerzo puesto en esto y en las exposiciones que realizan, no son suficientes. Queremos ver actos. Queremos que las obras de las artistas, 437 para ser exactos, tengan visibilidad real en las salas de exposición <strong><u>permanente</u></strong>, no solo de este museo, sino de todos los que hay alrededor del país.</p>
<p>Deben estar presentes en los libros de texto como <strong>iguales</strong>. Lo dijo Judy Chicago, “Obviamente debemos introducir nuestro contexto histórico en la sociedad… por ejemplo, introducir la historia del arte femenino en todas las escuelas, desarrollar una nueva forma de hablar sobre arte femenino y hacer que eso continúe a gran escala (…)”; Nancy Spero, “He llegado a la conclusión de que “el mundo del arte” tiene que unirse a nosotras, las artistas, y no al revés (…)”; y Hélène Bertaux en el siglo XIX, “La mujer artista es una fuerza ignorada y poco comprendida, y su ascenso se ha obstaculizado (…)”. La lista es tan larga que no estoy capacitada para continuar, porque me faltaría espacio y porque mi indignación crecería de tal forma que no sería capaz de continuar escribiendo desde el respeto, el que siguen sin tener las artistas que día a día luchan por ser escuchadas, admiradas y juzgadas como sus compañeros.</p>
<p>Berthe Morisot escribió “No creo que haya existido nunca un hombre que haya tratado a una mujer como a un igual, y eso es todo lo que yo quería. Sé que valgo tanto como ellos”. Evelyn de Morgan con gran pesar, expresó “Diecisiete años echados a perder, dedicando el tiempo a comer y desperdiciarlo (…). El arte es eterno, pero la vida es corta (…). Lo compensaré ahora, no tengo un momento que perder”. Por favor, no desperdiciemos la lucha de todas aquellas artistas que han intentado ser escuchadas en un mundo en el que creían que no importaban. Se lo debemos a ellas, a nosotras, y las que vendrán después.</p>
<p><strong><u>Bibliografía</u></strong></p>
<ul>
<li>Hessel, K., “Historia del Arte sin hombres”, Ático de los Libros, Barcelona, 2022</li>
<li><a href="https://anaserratosa.com/blog/2021/2021-03/las-mujeres-en-los-museos-y-la-historia-del-arte">https://anaserratosa.com/blog/2021/2021-03/las-mujeres-en-los-museos-y-la-historia-del-arte</a> (Consultado el 16/01/2024).</li>
<li><a href="https://www.newtral.es/donde-estan-las-mujeres-museos-espanoles/20210106/">https://www.newtral.es/donde-estan-las-mujeres-museos-espanoles/20210106/</a> (Consultado el 16/01/2024).</li>
<li><a href="https://www.museodelprado.es/el-prado-en-femenino">https://www.museodelprado.es/el-prado-en-femenino</a> (Consultado el 16/01/2024).</li>
</ul>
<p><strong><u>Imagen</u></strong></p>
<ul>
<li><em>Puppet painting, woman in role of Doll art, theatre actress</em> (2022), Leah Larisa Bunshaft. Extraída de <a href="https://www.artmajeur.com/dizlarka/es/artworks/16234735/puppet-painting-woman-in-role-of-doll-art-theatre-actress">https://www.artmajeur.com/dizlarka/es/artworks/16234735/puppet-painting-woman-in-role-of-doll-art-theatre-actress</a> (Consultado el 16/01/2024).</li>
</ul>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/por-que-no-existen-grandes-mujeres-artistas/">¿Por qué no existen grandes mujeres artistas?</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>León. La bella y antigua ciudad en dónde nació el Parlamentarismo y la moderna Democracia</title>
		<link>https://deautor.hispanianostra.org/leon-la-bella-y-antigua-ciudad-en-donde-nacio-el-parlamentarismo-y-la-moderna-democracia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Baltés Horche]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Nov 2023 15:24:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Totum revolutum]]></category>
		<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Blog HN]]></category>
		<category><![CDATA[Castilla y León]]></category>
		<category><![CDATA[Hispania Nostra de autor]]></category>
		<category><![CDATA[Patrimonio cultural]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://deautor.hispanianostra.org/?p=39152</guid>

					<description><![CDATA[<p>Carlos Baltés.           Visitar la capital del antiguo Reino de León, heredero a su vez del más viejo todavía Reino de Asturias, es enormemente esclarecedor para percibir en nuestra conciencia de españoles la fuerza del tiempo acumulado que nos precedió y da razón de nosotros, de lo que fuimos en el pasado y de lo</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/leon-la-bella-y-antigua-ciudad-en-donde-nacio-el-parlamentarismo-y-la-moderna-democracia/">León. La bella y antigua ciudad en dónde nació el Parlamentarismo y la moderna Democracia</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><em>Carlos Baltés.</em></p>
<p style="text-align: justify;">          Visitar la capital del antiguo Reino de León, heredero a su vez del más viejo todavía Reino de Asturias, es enormemente esclarecedor para percibir en nuestra conciencia de españoles la fuerza del tiempo acumulado que nos precedió y da razón de nosotros, de lo que fuimos en el pasado y de lo que somos todavía. La larga cadena de reyes que gobernaron estos territorios muestra su empuje hacia el sur en busca de un reino perdido: el Reino Visigodo de Toledo o lo que es lo mismo el <em>Regnum gothorum</em>. Pues bien, ese sostenido esfuerzo de siglos que hizo la realeza y el pueblo quedará jalonado inicialmente a través de dos ciudades emblemáticas como son Oviedo y León. Este impulso militar sostenido durante largas centurias tendrá como objetivo recuperar el reino visigodo perdido. De modo que será Toledo, su antigua capital, el tercer jalón a recobrar. La gloria de su rescate recaerá en el rey Alfonso VI de León -también de Castilla después-quien   reconquistará la ciudad de Toledo en el año 1085. Esta victoria del gran rey de estirpe leonesa supuso un hito de carácter militar y político de máxima relevancia que le hizo intitularse a partir de entonces como <em>Imperator totius Hispaniae</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">          Veamos ahora el significado y origen de los nombres de las tres históricas ciudades mencionadas. Empecemos por Toledo, ¿de dónde viene la palabra Toledo? seguramente proviene del latín: <em>Toletum</em>, es decir: <em>tierra en alto</em>. Asimismo, podemos preguntarnos por el origen del término Oviedo, que también parece venir del latín, a través de dos términos: <em>urbs </em>y <em>vetus</em>, es decir, <em>ciudad vieja</em>, aunque también se hace una sorprendente mención de sus orígenes vinculándolos también con <em>una colina o la falda de un monte</em>. Y finalmente será la propia León la que recibirá su nombre a través del mayor símbolo del poder militar de Roma: las legiones, exactamente de la <em>Legio VII Gemina</em> y de la <em>Legio VI Vitrix</em>, pues   ambas se aposentaron en la zona en distintas fechas a lo largo del siglo I a. C. Todo ello apunta a un sorprendente símil filológico entre las tres ciudades mencionadas de forma paralela a su asociación histórica, como ya hemos señalado. Y es que la última ciudad, León, recogiendo la herencia de las otras dos vivirá en su tiempo acumulando siglos y experiencias que le otorgarán una idiosincrasia particular que definirá su carácter y le aportará la magnificencia histórica y artística que hoy posee. León, pues, ha reunido muchas singularidades que brevemente trataremos mostrar.</p>
<p style="text-align: justify;">          Merece la pena fijarse en la figura del Rey de León Fernando I, llamado el Magno, y con razón, dada su labor política y cultural en el Reino de León. Hijo del Rey Sancho Garcés III de Pamplona, fue designado en 1029 conde de Castilla por su condición de hijo de Muniadona, hermana de García Sánchez de Castilla. Finalmente, en 1037 se convirtió en Rey de León por su matrimonio con Sancha de León, hermana del Rey de León, Bermudo III, el cual murió, sin dejar descendencia, en la Batalla de Tamarón en lucha precisamente con el propio Fernando, conde de Castilla. Tras este episodio y después de ser ungido rey de León en 1038, se dedicó de lleno a resolver los asuntos internos del reino primero, de frontera con los reinos cristianos limítrofes y sobre todo a avanzar en la Reconquista contra los musulmanes con posterioridad. Su influencia en toda la Península fue muy grande y conformó lo que sería todo su desarrollo político y geográfico después.</p>
<p style="text-align: justify;">        Finalmente, confirmó el Fuero de León y ordenó seguir el código visigótico como norma fundamental del reino leonés, restableciendo también el derecho canónico visigótico. Con su reforma administrativa y de reorganización del Reino fortaleció el poder real sometiendo a la nobleza y a las villas. Se preocupó, por otro lado, de las corrientes que venían de Europa en el arte y el pensamiento y propagó el arte románico en diversas edificaciones entre ellas la Cripta de San Antolín de la Catedral de Palencia y el pórtico de la Colegiata de San Isidoro de León. Asimismo, en 1063 se depositaron por su intervención en esta Basílica los restos de San Isidoro de Sevilla, que había fallecido en el año 636 en plena época visigoda.  Falleció el gran rey Fernando I en el año1065.</p>
<p style="text-align: justify;">          Tras estas consideraciones generales sobre los condicionantes históricos del Reino de León recogeremos algunas circunstancias de su capital que explican tanto su carácter de urbe como las razones del interés artístico que despierta en sus visitantes.</p>
<p style="text-align: justify;">          Veamos primero la Basílica de San Isidoro, que es un conjunto arquitectónico polifacético y verdaderamente excepcional por la reunión de historia, arquitectura y escultura y arte en general que atesora. Su Panteón Real, del siglo XI -reconocido como la verdadera Capilla Sixtina del Arte Románico- sus pinturas al fresco originales que recogen escenas del Nuevo Testamento mientras que a su lado un claustro románico, el más antiguo de España, recuerda la condición de León como cuna del parlamentarismo, puesto que en 1188 el Rey Alfonso IX acogió a todos los estamentos sociales por primera vez en asambleas: nobleza, clero y ciudadanos de los burgos, estableciendo en ellas los derechos y libertades de las personas. Este Panteón recibió los cuerpos de sus reyes fundadores Fernando y Sancha con tres de sus hijos Urraca, Elvira y García. Asimismo, la Colegiata recoge los restos del Palacio Real y sus pinturas murales, así como la impresionante biblioteca y archivo con numerosos incunables, códices y grandes tesoros documentales del pasado hispánico.</p>
<p style="text-align: justify;">          En la denominada Capilla de Quiñones se encuentra el Tesoro de los Reyes de León que recoge muchas piezas de incalculable valor, entre ellas el emblemático Gallo original de la veleta que, venido de Mesopotamia sobre el siglo VII, se ubicaba en la bellísima Torre del Gallo del siglo XII. Esta atalaya impresiona por su personalidad, siendo su cuarto piso dedicado a campanario y por encima del mismo se asienta un chapitel de pizarra. Finalmente, en el pináculo del mismo, una reciente veleta del famoso gallo conforma en la actualidad el conocido símbolo “protector” de la ciudad de León. Dentro del Tesoro nos encontramos también con la Campana Laurentina, que es la campana más antigua de España. También se guarda allí la Arqueta de San Isidoro, que se utilizó para traer las reliquias del santo desde Sevilla, reliquias que reposan hoy en altar mayor de la iglesia. Por último, es también destacable en la Colegiata la vigencia en su conformación general del espíritu y la liturgia hispanos que es herencia indudable de los Concilios de Toledo, de manera que se hace patente en el conjunto la consideración y aprecio por las costumbres, las tradiciones y el mundo de los visigodos&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">          Tras la Colegiata, la Catedral. Es <em>Santa María de Regla</em> el nombre de la advocación mariana de la catedral gótica de León. Su valor y potente significación quedan avalados recordando que fue el primer edificio declarado monumento nacional en España en 1844. La construcción se realizó entre 1205 y 1301. Las obras iniciales se realizaron bajo el Maestro Enrique, el Maestro Simón y Maestro Juan Pérez, quien sustituyó al primero tras la muerte de aquel. Su estilo gótico alcanza la perfección. Se la ha denominado <em>Pulchra Leonina</em>, la “Bella Leonesa”. Las proporciones de la catedral siguen el módulo geométrico euclidiano del triángulo (<em>Ad Triángulo</em>), de forma que la altura de la catedral es inferior a su anchura; estas disposiciones respondían no solo a la elección de fundamentos arquitectónicos constructivos, por ejemplo, la instalación de contrafuertes para sostener el empuje de las bóvedas de crucería, sino que también, como se ha visto en la actualidad, las construcciones catedralicias han contado con una <em>geometría fractal</em> que estudia el resultado final de la edificación de los templos a través del análisis de la rugosidad y escabrosidad de los terrenos junto con su condición sísmica. A. Semper y B. Herrera han realizado el estudio <em>(“Análisis fractal de las catedrales góticas españolas</em>”. 2014) considerando el criterio de <em>dimensión fractal</em> y aplicándolo a dichas catedrales, coligiendo con ello que existe un patrón fractal similar para la mayoría de las catedrales góticas de España. Por otra parte, al deseo estrictamente constructivo catedralicio hay que añadir la inspiración emanada de los conocimientos propios del famoso <em>quadrivium medieval</em>, cuyos conocimientos eran compartidos generalmente por los promotores eclesiásticos y por los propios arquitectos, es decir, ambos sectores pretendían levantar la <em>Ciudad de Dios</em> con la ayuda de la sabiduría de los hombres. Y este gran empeño se aprecia con especial claridad en la “Bella Leonesa”, pues es la catedral de León la que ofrece el mayor <em>summum lumínico</em>, el mayor espacio dedicado a las vidrieras de todas las catedrales españolas. La razón de este <em>summum</em> de luz responde a la búsqueda y personificación de la realidad celeste, de su Luz y de su ubicación cerca los Cielos. La belleza inconmensurable de esta catedral ha exigido para garantizar su estabilidad en el tiempo, que se llevaran a cabo por importantes arquitectos de diversas épocas obras de reparación y de consolidación de diferentes elementos constructivos que se vieron afectados por problemas de cimentación de los pilares y acumulación de humedades. Será el siglo XIX el momento de la mayor restauración de la <em>Pulchra Leonina</em>, lo que ha posibilitado que llegase en todo su esplendor a nuestros días.</p>
<p style="text-align: justify;">          Igualmente es el Convento de San Marcos otra de las joyas de la ciudad de León. Su estilo es un formidable renacimiento-plateresco. Se inició su construcción en 1516 finalizándose las obras 200 años más tarde. Su fachada plateresca es sobrecogedora para el espectador por su esplendor: se conforma de un solo lienzo de dos cuerpos y dos pisos, rematado con crestería calada y candeleros. El primer cuerpo dispone de ventanas de medio punto y pilastras platerescas mientras que el segundo cuerpo cuenta con balcones y columnas con balaustradas. En el zócalo se muestran personajes de la antigüedad clásica y grandes nombres españoles de nuestra historia. En la fachada aparece a un lado, una torre de aspecto palaciego decorada con una cruz de Santiago, y al otro, la Iglesia, que es del llamado estilo <em>reyes católicos</em>, y fue consagrada en 1541. La observación de la fachada desde la explanada central que sirve de antesala al edificio se convierte en un salón abierto a la contemplación. Los orígenes del edificio se encuentran en el siglo XII como hospedaje para peregrinos del Camino de Santiago, haciendo las veces de hospital y de templo. También fue residencia principal de la Orden de Santiago en el Reino de León, eligiéndose en 1176 el primer prior de dicha Orden. Merece nombrarse el claustro doble que es de soberbia factura y grandioso en sus proporciones.</p>
<p style="text-align: justify;">       Hoy es parador: el <em>Hostal de San Marcos</em>, así ha sido conocido desde la década de los años 60 del pasado siglo. Tal vez su última remodelación para esta finalidad haya sido excesivamente “actualizada” buscando posiblemente la estética de los modernos tiempos.</p>
<p style="text-align: justify;">          Tras las visitas a algunas de las importantes joyas de la ciudad de León sólo queda la propia León como espléndida joya global. Sus Plazas, sus Calles, sus Palacios, sus Casas, sus murallas y rincones aparecen espléndidos ante <em>la mirada del paseante&#8230;</em></p>
<p style="text-align: justify;">          Sí, León es la ciudad de la belleza perenne y del tiempo contenido, porque en ella se percibe que un mundo muy antiguo, el del viejo Reino de Toledo, ha sido transportado a la realidad de León en su modernidad. Es como si los restos de San Isidoro, el mayor sabio de la Alta Edad Media hubiera revivido en esta ciudad al traer a ella sus restos mortales desde Sevilla. San Isidoro, tan lejano en el tiempo, ha sido reconocido como el Patrón de Internet, esa estructura digital del conocimiento tan moderna y actual. La Antigüedad y la Modernidad unidas en perfecta simbiosis, eso es León. En ningún lugar como en la Colegiata de San Isidoro de León se aprecia lo que es la antigüedad reconocible propia de los españoles todos. Es en la galería más antigua del claustro de la Colegiata en dónde se aprecia con mayor claridad la lejanía de otros tiempos. Es en este lugar dónde la antigüedad se hace más palpable. Sí, en ese ámbito se recoge la esencia de un tiempo ido, muy distante, pero nuestro. Y es que en la ciudad de León gravitan fuerzas telúricas que hablan a los paseantes que saben escuchar y observar. ¿Qué otro significado puede tener que en un tiempo relativamente próximo se haya implantado en la Plaza de San Marcelo a un poderoso y rugiente león que surge del suelo de la ciudad? Son las fuerzas telúricas ancestrales que dan a la ciudad su personalidad por encima del discurrir de los años. Y es que el paso de los siglos unido a la inteligencia y al tesón permiten ofrecer altos grados de cultura e innovación como es el magnífico caso de la ciudad de León, que ha sido y es la cuna del Parlamentarismo y de la moderna Democracia, circunstancias que han sido reconocidas por la Unesco en 2013 y que se recogen en un pequeño monolito que se asienta en la panda más antigua del claustro de <em>San Isidoro</em>. Y está ahí merecidamente porque de la antigüedad civilizada surgen las novedades más esplendorosas.</p>
<p style="text-align: justify;">          Al pasear por León se percibe el diverso lenguaje de sus edificios que transmiten un mensaje múltiple que ha sido escrito a través del discurrir de las centurias, de manera que cuando se repara en su realidad variopinta se siente un estremecimiento estético y moral. Veamos, el caso de la <em>Casa Gaudí</em>, de estilo modernista neogótico con sus esquinas perfectas y sus fachadas gigantes que dibujan unos perfiles impecables resueltos con máxima elegancia. En sus inicios fue casa de vecinos y almacén de telas. Pero nadie puede negar que también parece un castillo de cuentos de hadas o, alternativamente, una casa burguesa centroeuropea. Es un edificio colosal nacido del empuje de algunos emprendedores de esta ciudad como es el caso de Simón Fernández, Mariano Andrés y Juan Homs y Botines, del quien recibió el nombre por el que también se la conoce.</p>
<p style="text-align: justify;">          Muy cerca de la Casa Botines se encuentra la Plaza Mayor de León que data del último tercio del siglo XVII en su versión moderna, puesto que diversos incendios la destruyeron en varias ocasiones. Su edificio más característico es el llamado <em>Consistorio</em> o, alternativamente, el <em>Mirador</em>. Su estilo es un mayestático barroco que presenta dos torres terminadas en chapiteles situadas a un lado y al otro de la fachada. Los dos nombres las denominan correctamente porque, en efecto, es Consistorio<em>,</em> -por ser dependencia del Ayuntamiento- y, asimismo, Mirador -porque su balconada principal se usa como tribuna para acoger celebraciones, y en tiempos pasados, sermones religiosos-. Ambos nombres son oportunos, en verdad. Sin embargo, el nombre más ajustado, pudiera ser el de conformar un <em>trampantojo</em>, no ya por ser sólo pintura, que no lo es, sino por casi no ser&#8230;, puesto que la fachada principal si bien tiene 32 metros de largo resulta que las laterales tienen poco más de 5 metros de profundidad. Su aspecto es majestuoso a la vista, pero sus medidas no dan para más. La razón de esta escasez radica en que tras el imponente edificio barroco que señorea sobre la plaza se encuentra, rozando con su trasera, el ábside de la Iglesia de San Martín, un templo románico que allí se ubica desde el siglo XI.</p>
<p style="text-align: justify;">          Siguiendo nuestro paseo desembocamos repentinamente en una explanada en dónde se asienta con todo su esplendor la catedral gótica de la ciudad, que muestra su imagen apuntando con todas sus agujas y torres a los cielos. Unos pasos más y en su interior nace la idea, ante lo que se percibe, de un relicario constituido por piedras tan bien trabajadas que parecen “elásticas y moldeables” acomodándose a los gustos imaginados por los arquitectos del pasado, mientras los vitrales, de múltiples colores, se convierten ante nuestra vista en un sueño, el sueño de la Eternidad que rodea al paseante y le anima a escalar los muros tras los cuáles se supone ¡bendita suposición! el Paraíso con toda su gloria. De manera que las vidrieras parecían constituir las paredes externas de los Cielos, mientras que del impresionante órgano catedralicio parecía surgir la sonoridad y el resplandor de la vida inmortal&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">          La unión de dos mundos&#8230; Una dualidad que se convierte en un <em>leitmotiv</em> que se reproduce por todo León. En efecto, el magnífico conjunto de la Basílica de San Isidoro, el Panteón Real y los restos del Palacio de los Reyes leoneses transmiten también un mensaje híbrido sobre Mundo Terrenal y la Vida Eterna que, sin solución de continuidad, conviven el Uno al lado de la Otra como se capta en una panorámica desde la Plaza que lleva el nombre del santo polímata.</p>
<p style="text-align: justify;">          También los claustros leoneses constituyen de por sí un género particular de imaginación, grandeza y soledad para el <em>Paseante</em>, que medita sobre su conjunto mientras los admira en la Catedral, en San Marcos y en San Isidoro, ya que tras las pandas y arcos de estos claustros se encuentran imaginativamente la vida terrenal y la celestial. Y es que en estos ámbitos recoletos se perciben con plenitud la pátina del tiempo, de la vida que fue y de la vida que será. Sí, este paseo por la ciudad de León ha sido muy especial para el paseante que ha palpado la profunda antigüedad de un tiempo ido y la esperanza en el futuro que vendrá. Representa León la belleza sin igual de una ciudad escatológica y refinada a la par, de una ciudad que se pierde en el pasado y que se prepara para el porvenir. Verdaderamente León es la ciudad de la Belleza y del Tiempo.</p>
<p>                                                                                Madrid, noviembre de 2023</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/leon-la-bella-y-antigua-ciudad-en-donde-nacio-el-parlamentarismo-y-la-moderna-democracia/">León. La bella y antigua ciudad en dónde nació el Parlamentarismo y la moderna Democracia</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Capitán de Barco</title>
		<link>https://deautor.hispanianostra.org/capitan-de-barco/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[David Amón-Delgado]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Jan 2023 17:40:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El rincón del verso suelto]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://deautor.hispanianostra.org/?p=39132</guid>

					<description><![CDATA[<p>&#160; «De Cuando se es de insignia marinera» &#160; Joven de espíritu marinero, alma de capitán orado reluciente, corazón de fino diamante allegado al ánima de la más brillante estrella querida de la vela adormecida en el ancla un ancla brillante en la base noble, verdadera irisante, llena, rebosante, radiante de nobleza natural de una</p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/capitan-de-barco/">Capitán de Barco</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<!--[if lt IE 9]><script>document.createElement('audio');</script><![endif]-->
<audio class="wp-audio-shortcode" id="audio-39132-1" preload="none" style="width: 100%;" controls="controls"><source type="audio/mpeg" src="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2023/01/Joaquim-Prada.mp3?_=1" /><a href="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2023/01/Joaquim-Prada.mp3">https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2023/01/Joaquim-Prada.mp3</a></audio>
<p>&nbsp;</p>
<h1><span style="color: #ff0000"><em><strong>«De Cuando se es de insignia marinera»</strong></em></span></h1>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>J</b>oven de espíritu marinero, alma de capitán</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>o</b>rado reluciente, corazón de fino diamante</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>a</b>llegado al ánima de la más brillante estrella</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>q</b>uerida de la vela adormecida en el ancla</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>u</b>n ancla brillante en la base noble, verdadera</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>i</b>risante, llena, rebosante, radiante de nobleza</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>n</b>atural de una voz, Sevilla, colosal de arte.</span></span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>P</b>rincipe del mar, Rey del océano y de la ola</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>r</b>ecto, serio, profesional de la luz y del color</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>a</b>matista, piedra brillante y angular el trabajo</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>d</b>ominante del encuadre, la claqueta y el faro</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>a</b>mistad ya para siempre en el corazón eterno.</span></span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>P</b>ensamiento aferrado a la ansiada libertad</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>a</b>yer, hoy, mañana vuela en revuelo del barco</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>g</b>anador de mil atraques de mil y un años</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>o</b>ficial de primera, capitán de mando</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large">dejo inclinar mi cerviz y de rodillas oro, rezo</span></span></span></p>
<p><span style="color: #355269"><span style="font-family: Apple Chancery"><span style="font-size: x-large"><b>a</b>gradeciendo a Dios tu bondad del Universo.</span></span></span></p>
<p>La entrada <a href="https://deautor.hispanianostra.org/capitan-de-barco/">Capitán de Barco</a> se publicó primero en <a href="https://deautor.hispanianostra.org">Hispania Nostra de Autor</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		<enclosure url="https://deautor.hispanianostra.org/wp-content/uploads/2023/01/Joaquim-Prada.mp3" length="4200555" type="audio/mpeg" />

			</item>
	</channel>
</rss>
