Canciones, frases hechas, dialectos, lenguas, jergas, las campanas, lenguajes silbados, lenguaje con los animales, simbolismos presentes en la lengua, lenguaje infantil, poesía popular, narraciones populares, memoria oral, recuerdos… ¿Qué es todo ello?

El tema sobre el lenguaje y el Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) es muy extenso, pero dada la breve extensión de este artículo, se ha procurado explicar a grandes rasgos este gran debate.

Para los lectores que desconozcan el tema, ¿qué es el Patrimonio Cultural Inmaterial? Basándonos en la UNESCO, se refiere a los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas que las comunidades, grupos y, en algunos casos, individuos, reconozcan como parte integrante de su Patrimonio Cultural (PC). Se refiere a un Patrimonio Cultural complejo dado su carácter inmaterial, que se salvaguarda de una forma diferente al resto del Patrimonio Cultural y se transmite de generación en generación recreándose constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia. Así, la organización (UNESCO) declaró cinco ámbitos: a) las tradiciones y expresiones orales, incluido el idioma como vehículo del Patrimonio Cultural Inmaterial, b) las artes del espectáculo, c) los usos rituales y actos festivos d) los conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo, y, por último, e) las técnicas artesanales tradicionales.

La inclusión del idioma en el Patrimonio Cultural Inmaterial fue un debate estudiado por la organización, finalmente, se incluyó solo como vehículo del Patrimonio Cultural Inmaterial a fin de llegar a un consenso, ya que quienes no consideraban su inclusión argumentaban que ya existían otro tipo de actuaciones para la salvaguarda de las lenguas en peligro.

Por otro lado, cabe destacar que las lenguas han estado sujetas, por ejemplo, en el territorio español, a connotaciones políticas fuertemente marcadas, generando en el Patrimonio Cultural ciertas connotaciones negativas. El PC contribuye a la revalorización continua de las culturas e identidades y según la UNESCO promueve el acceso a la diversidad cultural y disfrute, por tanto, es un fuerte elemento para la salvaguarda de las lenguas.

Sin embargo, existen otras miradas que sí consideran la lengua como Patrimonio Cultural Inmaterial, no solo como vehículos. Un ejemplo de ello es la Comunidad Foral de Navarra que afirma que podrán ser declaradas BIC. De la misma manera, otros investigadores y profesionales del Patrimonio Cultural consideran las lenguas como PC, ya que constituyen en sí mismas hechos culturales e históricos. Así es que las lenguas son símbolo y testimonio de la historia propia ya que conservan y transmiten de generación en generación la experiencia colectiva de los pueblos que las emplean. Es también una manifestación cultural viva y representa señas de identidad social e histórica creando identidades individuales y colectivas y se erige como símbolo de dicha identidad.

De este modo, las lenguas se pueden observar en el Patrimonio Cultural Inmaterial como vehículos del mismo, como PCI en sí mismas, pero también se puede observar el papel de las lenguas en el PCI, es decir, en otras manifestaciones culturales.

Siguiendo con lo anterior, un ejemplo del papel de las lenguas en el PCI es el bertsolarismo vasco. El bertsolarismo, expresión de literatura oral, es poesía repentizada en euskera, cantada sin acompañamiento de ningún instrumento musical. Sigue una melodía y aunque los temas se modifican durante el tiempo, dado su carácter inmaterial, los elementos formales y las formas de hacer se transmiten de generación en generación. En este tipo de Patrimonio Cultural se evidencia la presencia y el papel imprescindible de la lengua, inseparable de la manifestación cultural.

Por tanto, uno de los métodos para la salvaguarda de una lengua es la utilización de manifestaciones culturales como esta. En la actualidad se generan actuaciones de este tipo, la Asociación de Amigos del Bertsolarismo por ejemplo, realiza actividades en relación a este tema desde hace años en Navarra y País Vasco.

¿Cuál es vuestra opinión? ¿Se deberían considerar las lenguas como Patrimonio Cultural Inmaterial?

NOTA: artículo ofrecido por ESACH Madrid.

 

Bibliografía: