Tres bulliciosas y contaminantes avenidas cruzan Barcelona de norte a sur. Tienen el nombre de rondas, de aire antiguo y pueblerino, a pesar de ser casi autovías. La de arriba, o de dalt en catalán, fue bautizada por Vila-Matas Ronda del Mal. La del mig, o del medio, aunque menos transitada y más humana, es también pura congestión urbana. Por eso, siempre nos llamó la atención que el Putxet, barrio de clase bien, sea silencioso como beatus ille. Son misterios de la acústica y quien haya visitado la calle Pinar y la Residencia de Estudiantes, tan cerca de la Castellana, podrá refrendarlo. Al hilo de la paz del Putxet, y a escasos metros de la ronda del mig un edificio exótico llama la atención, por segundos, de los barceloneses. Decenas de veces hemos pasado por delante de su aire de templete de las mil y una noches, sin detenernos nunca. Ahora, acaba de entrar en la Lista Roja. Edificios modernistas en Barcelona los hay a puñados, casi todos bastante bien conservados y una excepción es la Casa Tosquella. Ocupado con K durante años (Barcelona ha sido el escaparate europeo de este fenómeno, por solidaridad de su alcaldía) este caserón empieza hoy a entrar en definitiva decadencia. Sus líneas curvas, el sentido orgánico del modernismo, conjugan a las mil maravillas con lo geométrico, también propio, en ocasiones, del mismo estilo. Juntemos a Víctor Horta o Gaudí con Mackintosh y nos acercaremos lejanamente a su eclecticismo. Reformado en 1907 como casa de vacaciones por un indiano, cuando el norte de la Ciudad Condal eran campos de cultivo, llama la atención el capricho de las ventanas y los hierros forjados, las tejas verdes de aire reptiliano, similares a las celebérrimas de la Casa Batlló, el trencadís y tanto más. Una cascada de modernismo ornamental, del que mira cada detalle de un balcón o de un azulejo, como si la parte fuera tan esencial como el todo. De la misma manera que en este mundo globalizado se arrancan las paredes o las puertas donde hay Banksys, raro es que nadie despoje los forjados de estas joyas de la arquitectura. Cuentan que el predio está en venta por 1,4 en el Idealista, nada nuevo en la Lista Roja, dado el caprichoso destino que suele rodear al patrimonio olvidado. Confiemos en que alguien le limpie pronto la fachada, arranque el óxido de sus balcones y lo devuelva al club del gran modernismo de Barcelona. 

La Casa Tosquella está en la Lista Roja desde el 20 de julio de 2021. ¿Cuándo engrosará la Lista Verde?

Fotografías de los costados: Daniel García (La vanguardia)

Fotografía central: https://www.libreriale.es/