«Cuando quince años son más que un adverbio»
Amor,
hoy te escribo desde mi más triste tristeza,
desde mi más profundo amor,
amor eterno, eternamente amor.
¿Recuerdas? Hace tiempo, mucho tiempo
dos parejas de ráfagas,
dos ojos, los tuyos, se fundieron con los míos
y entre ellos mi mirada con la tuya, nuestra mirada.
Nuestras voces tocaban las mismas notas
y dibujamos un lienzo eterno.
Después de cincomil lunas
cruzando nuestro cielo, de todas,
una, hizo realidad nuestro infantil sueño
dibujando la última pincelada del lienzo,
un beso ¡Que sentimiento!
tu corazón al lado del mío,
dos almas en una,
UNA vida
en DOS
mitades,
tú tan lejos, tan lejos yo,
aunque lejos, cerca de tu corazón el mío, cerca nuestroamor.
Al final no pudo ser,
pero créeme Niña, puedo esperar
a que la Luna cruce cincomil veces más mi cielo,
otras tantas, tu nombre mi sueño
que mientras las horas largas de las noches cuento
esperándote estoy para alojar
a tu corazón,
dentro del mío, rebosante de amor.
Te quiero.
Siempre te quiero. Eternamente te quiero.
Simplemente te quiero,
Amor.
II
Amor,
vuelven a ser mis versos más tristes
que mi pluma enamorada puede escribirte
en esta noche de luna llena
donde las lágrimas del cielo
vuelan por el manto oscuro de la noche
sumergidas en estrellas
que felices decoran el cielo.
En tu jardín, rodeada de árboles,
verás una amapola que crece sutil, suave,
siéntate junto a ella.
Escucharás mi llanto
que hoy
grita sin sordina,
gime sin aliento
porque su copa, mi corazón,
sin ti se apaga, no es más que figura de piedra,
llanto cristalino suspendido
en la melancolía de tu recuerdo.
Acércate,
acaricia la amapola en tus manos
con tus dedos de terciopelo
que suaves ¡QUÉ SUAVES!
serán para sus pétalos almohada,
para su tallo sinfonía,
y amor
para su raíz
que incandescente
crece
en mi silencio.

SOCIO SH23
Actor, locutor, amante de la poesía con un algo de poeta y buen «decidor» de versos.







