Expoliar el agua tiene su precio. La penosa imagen de toneladas de peces asfixiados en la Manga habla por sí misma. Se obtiene el agua para la agricultura, sea, pero se amenaza el frágil equilibrio ecológico. Las Tablas de Daimiel, Parque Nacional, se queda seco cada dos por tres, por la misma causa: los pozos legales o ilegales. Érase una vez un humedal en un paraje histórico del interior de Cádiz, entre Vejer de la Frontera, Medina Sidonia, Barbate y Tarifa. Su nombre, la Janda, es también el de una batalla, más conocida como Guadalete. Una tropa expedicionaria de beréberes, liderada por árabes, liquidó las huestes de Don Rodrigo y abrió España en canal para la entrada de los mahometanos. El fin de los Visigodos se produjo posiblemente en la Janda o sus cercanías. El paraje hasta los años 60 fue el mayor humedal interior de España y quizás de Europa. Era lugar de paso casi obligado para miles de aves en su ruta migratoria al África. Entonces, se desecó para alegría de la agroindustria. La administración franquista concedió su explotación a empresas agropecuarias que, a día de hoy, continúan sacando tajada. La cosa es que las tierras eran y siguen siendo públicas. Cuentan los entusiastas que cuando llueve mucho, aquello se inunda como antaño y que el espacio es perfectamente recuperable. La naturaleza siempre reclama lo suyo. Al hilo del humedal desaparecido, descubrimos que en la misma comarca, años ha, se revirtió el derrotero decadente de la zona. Una ave rara, de nombre fabuloso y amenazadísima de extinción, el Ibis eremita, fue reintroducida en la zona con relativo éxito. Conocida también como ibis religiosa, es negra con pico rojizo y penacho en la cabeza, feota (no es un cisne), pero adorada por los egipcios antiguos. Gentes del desierto, aquellos sí que sabían del agua. Que la ave sagrada antigua haga su magia y vuelvan las aguas a la laguna de la Janda.

La laguna de la Janda está en la Lista Roja desde el 15 de marzo de 2019. ¿Cuándo engrosará la Lista Verde?

Foto central: cadifornia.info

Foto izquierda: PROYECTO EREMITA