«Cuando es Citius, altius, fortius»

 

 

Llega la fiesta, la fiesta mundial del deporte

oyendo el desfile, viendo el himno, las banderas

surcando el viento, la paz a través del deporte

 

Juegan defendiendo aún más que un país o una nación,

un sentimiento que recorre las venas, un sueño

enfundado en una camiseta y lo que ello representa

ganar, colgarse el bronce, tocar la plata, vestir el oro

orar a los dioses sempiternos del antiguo Olimpo

sabedores de la dureza, el sudor y el titánico esfuerzo

 

Olímpicos valores, sueños de Olimpia, juegos olímpicos

lucha de paz, duro combate de efímero hermanamiento

ímpetu de la lid bajo una justa juez de cinco anillos

música en verde, rojo sangre, oro, azul cielo y negro

podium para los tres mejores de los mejores del Universo

ilustres ganadores por la sola presencia en el emblema

citius, altius, fortius, lema y bandera de pocos elegidos

omnipresente para siempre en la memoria del recuerdo

surgido cada cuatro años en los juegos olímpicos