«Cuando de repente sale, EL MEJOR»

 

Jerez con su alba, su rocío, te vio la vida

oliendo de cerca, muy de cerca, camarones

saboreando la marisma, la raza andaluza

enarbolando el cante desde la “suya” matriz.

 

Dios te lo dio toíto, cuerpo, alma y voz

enmarcados en el quejío, “queseyo” de tu garganta.

 

La belleza, el arte, pausa, momento del cante,

oráculo de sabiduría de y desde la placenta

santuario de voz elegida y siempre brillante.

 

Ciencia espiritual y amor incandescente

aprendiz de genio a la vera de don Manuel, el “Abujeta

misteriosa mística, tronío de humildad sabia,

armonía de una y única identidad propia

raza única de sólo alguien, como tú, único

orillando la botella descorchada del genio

nacido, renacido tras dos mil años, “¿que quieres?”

enamorando, ¡anda que no! a la Dolores

sabiendo que «el arte es gratis, pero no barato«.