El sanatorio de la isla de Pedrosa, abandonado en 1988, es uno de los paraísos de los parapsicólogos (buscadores de fantasmas, vamos) de nuestro país. Para ellos es cosa muy seria y hablan de psicofonías (ruidos de muertos o sus almas, no sabemos bien la diferencia) a la vez que muestran fotografías fantasmagóricas. El lugar es por descontado ciertamente misterioso, ¡cómo para no serlo!, tratándose de un viejo lazareto desmantelado en medio de una isla semidespoblada. Uno de los secretos de la bahía de Santander para media España, quizás sea lugar común para los santanderinos, que pueden cruzar un moderno puente que convirtió la isla en península hace décadas. Se accede así al noble edificio que, como la mayoría de sanatorios de la época, rezuma saber hacer arquitectónico (amplios pasillos y pabellones, balcones, zonas de ocio ajardinadas), amén de elegancia de líneas. Nació por orden de la Junta de Comercio en 1869 para hospedar a los marinos de los buques en cuarentena, cuando el cólera, tifus y las enfermedades tropicales importadas desde la colonias amenazaban la salud de la metrópolis. Allí debieron sobrevivir a duras penas los apestados de la Guerra de Cuba y demás parias de la tierra hasta que después de la visita de Alfonso XIII en 1912, el lazareto se transformó en moderno hospital para niños tuberculosos, el que acaba de entrar en la Lista Roja. Descubrimos que el malogrado Alfonso XII murió de la enfermedad de las rosas de cementerio, lo que explicaría el interés particular de su hijo en el asunto. Las imágenes de hoy en día hablan por sí mismas, y la belleza del entorno boscoso, de sendas paseables ideales para niños, ensalza la fuerza estética de esos pabellones de modélica arquitectura sanitaria. En nuestra fantasía rojo verdiana las primeras imágenes de isla Pedrosa nos recordaron aquella secuencia en la que un indómito Che Guevara cruzaba a nado el Amazonas hacia la leprosería de San Pablo de Loreto, hazaña cinematográfica que todo buen nadador debe querer hacer suya. Nada tienen que ver ambas instituciones sanitarias, más allá de su aislamiento, de la linde del agua, y de una historia de fantasmas, el que había recorrido Europa (y algunos quisieron recrear en Latinoamérica), y aquellos que los parapsicólogos buscan por todas partes. 

 

El Sanatorio de la isla de Pedrosa está en la Lista Roja desde el 24 de marzo de 2021. ¿Cuándo engrosará la Lista Verde?

 

Fotografía de la izquierda: investigaciónparacientífica.com